11 octubre, 2026

El 7 de septiembre es nuestro aniversario – Si tú pudieras ver lo que yo escucho

Gerardo Ruiz

Hay fechas que, por alguna razón, terminan adquiriendo un significado especial.

Para muchos, el 7 de septiembre inevitablemente trae a la memoria una canción de Mecano. Una canción que convirtió esta fecha en parte de la memoria colectiva y que, año tras año, vuelve a recordarnos que el tiempo pasa, que los aniversarios llegan y que algunas cosas permanecen mientras otras cambian.

Pero este 7 de septiembre de 2026 tiene también otras lecturas.

En los últimos días me he encontrado con algunas teorías conspirativas que circulan en redes sociales alrededor de esta fecha, particularmente aquellas que pretenden encontrar en la portada de The Economist, correspondiente a The World Ahead 2026, una especie de predicción o mensaje oculto sobre lo que podría ocurrir ese día.

No pretendo abordar aquí ninguna teoría de conspiración, ni determinar si una portada contiene mensajes escondidos o si quienes los interpretan tienen razón. Me interesa algo mucho más cercano.

El 7 de septiembre también llega en medio de nuestra propia realidad política: el segundo informe del Gobierno Federal y el cuarto informe de Gobierno de Quintana Roo.

Y aquí es donde, para mí, la fecha adquiere otro significado.

Mientras unos buscan en una portada señales de lo que podría ocurrir, nosotros podemos mirar —o escuchar— lo que ocurre a nuestro alrededor.

Nuevamente escucharemos el discurso de que estamos bien, que vamos avanzando, que hay resultados, que hay transformación y que las cosas están cambiando.

Pero existe una diferencia entre el país que se describe desde un informe de gobierno y el país que experimentamos los ciudadanos todos los días.

Quien enfrenta problemas sociales todos los días no escucha un indicador. Escucha su propia realidad, esa que difícilmente aparece completa en las páginas de un informe de gobierno y que se manifiesta en la vida cotidiana de millones de ciudadanos.

Por eso considero que debemos comenzar a mirar los informes de gobierno de una manera diferente. No solamente preguntarnos qué dice el gobierno que hizo, sino también qué dicen los ciudadanos que realmente ocurrió.

Porque el informe de gobierno termina cuando termina el discurso. La realidad ciudadana continúa al día siguiente.

Y entonces aparece una pregunta que me parece inevitable: ¿cuánto hemos cambiado realmente?

Estamos en pleno siglo XXI, en la tercera década de este siglo y a pocos años de iniciar la cuarta.

Las transformaciones van y vienen. Cambian los gobiernos, cambian los discursos, cambian los colores y también cambian las palabras con las que se presentan las políticas públicas. Sin embargo, demasiadas veces los problemas permanecen y, en algunos casos, incluso retrocedemos.

Quizá uno de nuestros mayores problemas como sociedad sea que hemos aprendido a medir el progreso desde los informes, pero no necesariamente desde la experiencia cotidiana de quienes habitamos las ciudades.

Por eso el 7 de septiembre, más allá de cualquier teoría de conspiración, podría ser una fecha para detenernos y escuchar. Una fecha que deberíamos marcar en la agenda pública para recordar que los gobiernos no son los únicos que deben rendir un informe.

Los ciudadanos también debemos rendir nuestro propio informe.

Porque si cada año escuchamos un informe de gobierno que nos dice cómo estamos, quizá también ha llegado el momento de que los ciudadanos digamos cómo estamos realmente.

Ese debería ser nuestro informe: el que se construye desde las calles y desde la experiencia cotidiana; el que no solamente habla de cifras, obras o programas, sino de lo que esas decisiones significan para las personas.

Porque un gobierno puede informar lo que hizo, pero solamente los ciudadanos podemos decir cómo esas acciones —o su ausencia— transformaron realmente nuestra vida.

Y quizá ahí esté el verdadero significado de este 7 de septiembre.

No solamente en recordar un aniversario, sino en aprovechar una fecha que ya forma parte de nuestra memoria colectiva para hacernos una pregunta que debería acompañarnos mucho más allá de un solo día: ¿qué cambió realmente en nuestra vida como ciudadanos?

Los gobiernos tienen sus informes.

Nosotros también deberíamos tener el nuestro.

Porque si tú pudieras ver lo que yo escucho, quizá entenderías que nuestro aniversario también puede convertirse en una fecha para escuchar la otra parte de la historia: la que no siempre aparece en un informe, pero que los ciudadanos vivimos todos los días.

Gerardo Ruiz es director de la Red Ciegos Quintana Roo

X: @gruizcun

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