12 agosto, 2026

El Día Fuera del Tiempo – Si tú pudieras ver lo que yo escucho

Gerardo Ruiz

Vivimos gobernados por el reloj. Corremos de una reunión a otra, de una noticia a la siguiente, de una preocupación a otra. Medimos la vida en minutos, horas, semanas y años, pero pocas veces nos detenemos a preguntarnos si realmente estamos aprovechando el tiempo o simplemente estamos dejando que el tiempo pase sobre nosotros.

Cada 25 de julio se conmemora el Día Fuera del Tiempo, una fecha simbólica vinculada al llamado Calendario de las 13 Lunas, una propuesta contemporánea difundida principalmente por José Argüelles, inspirada en elementos atribuidos a la cosmovisión maya y en los ciclos de la naturaleza. Es importante señalar que no corresponde al calendario histórico utilizado por los antiguos mayas, sino a una interpretación moderna que invita a reflexionar sobre una forma distinta de comprender el tiempo. A diferencia del calendario gregoriano, que organiza el año en 365 o 366 días, este sistema distribuye el tiempo en trece meses de veintiocho días, sumando 364 días. El 25 de julio queda fuera de esa cuenta y, por ello, se considera un día dedicado a la reflexión, la renovación y la preparación para un nuevo ciclo que inicia el 26 de julio.

Más allá de las creencias de cada persona, la idea resulta profundamente interesante. ¿Y si, por un solo día, dejáramos de correr? ¿Y si hiciéramos una pausa para escuchar lo que normalmente ignoramos?

El tiempo no siempre se mira; muchas veces se escucha. Está en el canto de las aves al amanecer, en el viento que atraviesa los manglares, en el sonido de la lluvia, en el ir y venir del mar y en las voces de las personas que nos rodean. Hay sonidos que anuncian esperanza y otros que advierten que algo no está bien.

Tal vez eso sea lo que más necesita nuestra sociedad: un día para escuchar antes de hablar, para reflexionar antes de decidir y para pensar en el bien común antes que en el interés personal.

No importa si seguimos el calendario gregoriano o encontramos inspiración en otras formas de entender el tiempo. Lo verdaderamente importante es recordar que cada ciclo representa una oportunidad para corregir el rumbo, reparar lo que hemos dañado y comenzar de nuevo con mayor conciencia.

Porque el tiempo no solo se mide con un reloj o un calendario. También se mide por las decisiones que tomamos, por las causas que defendemos y por la huella que dejamos en nuestra comunidad.

Quizá el mayor significado del Día Fuera del Tiempo sea recordarnos que la vida necesita pausas. Que detenerse no es perder el tiempo, sino recuperar el sentido de hacia dónde queremos caminar.

Si tú pudieras ver lo que yo escucho, descubrirías que el tiempo no lo marca un reloj. Lo marca la conciencia de una sociedad que decide detenerse un instante para preguntarse hacia dónde va. Porque, a veces, el día más importante del año es precisamente aquel que nos invita a hacer una pausa para volver a empezar.

Gerardo Ruiz es director de la Red Ciegos Quintana Roo

X: @gruizcun

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