ÁMSTERDAM.- El hallazgo de un esqueleto bajo una antigua iglesia despertó la ilusión de resolver uno de los grandes enigmas de la historia francesa: encontrar los restos de Charles de Batz de Castelmore, el auténtico d’Artagnan que inspiró al célebre personaje de Los tres mosqueteros. Sin embargo, las primeras investigaciones indican que el misterio está lejos de resolverse.
Los restos fueron descubiertos este año bajo la iglesia de San Pedro y San Pablo, un lugar considerado posible sitio de sepultura del militar, quien murió en 1673 durante el asedio francés a Maastricht. Aunque la edad estimada del individuo —entre 44 y 66 años— coincide con la que tenía d’Artagnan al fallecer, los especialistas no pudieron confirmar la fecha de la muerte ni establecer su identidad.
El análisis también arrojó un dato inesperado. La composición química de los huesos sugiere que el hombre consumía grandes cantidades de pescado, una dieta más habitual en regiones del este o sur de Europa que en Gascuña, la zona del suroeste francés donde nació el famoso mosquetero. Los investigadores intentan determinar si esa alimentación pudo ser común entre soldados franceses del siglo XVII.
La investigación sufrió además un serio contratiempo. Un arqueólogo retirado excavó inicialmente la tumba sin autorización oficial, dañó parte del cráneo y no documentó correctamente el contexto del hallazgo, lo que provocó la pérdida irreversible de información clave para fechar la sepultura.
Ahora, los expertos confían en que futuros estudios, incluido el análisis de ADN antiguo, permitan aclarar la identidad del esqueleto. Mientras tanto, el descubrimiento recuerda que detrás del legendario héroe inmortalizado por Alexandre Dumas existió un personaje histórico cuya última morada continúa siendo uno de los grandes enigmas de la arqueología europea. (Agencias)

