AGENCIAS
En una coincidencia que ha sorprendido al mundo, dos hombres sobrevivieron a
catastróficos accidentes aéreos separados por casi tres décadas… desde el mismo asiento: el
11A.
El caso más reciente ocurrió el 12 de junio de 2025 en India, cuando el británico Vishwash
Kumar Ramesh, de 40 años, fue el único sobreviviente del vuelo AI171 de Air India, que se
estrelló poco después del despegue con 242 personas a bordo.
Milagrosamente, Ramesh salió con heridas leves tras ocupar el asiento 11A, junto a una salida de emergencia.
La otra historia se remonta a 1998, cuando el tailandés Ruangsak James Loychusak,
entonces de 20 años, sobrevivió al accidente del vuelo 261 de Thai Airways que dejó 101
muertos.
Él también iba en el asiento 11A. Hoy, a sus 47 años, Loychusak, cantante y actor,
expresó su asombro en redes sociales al conocer la noticia del reciente sobreviviente: “Tuve
escalofríos”.
Aunque este hecho ha encendido la imaginación de muchos, especialistas en aviación
descartan que exista algún asiento “milagroso”.
Estudios muestran que la cercanía a salidas de emergencia es clave para sobrevivir, como confirmó el profesor Edwin Galea con su “regla de las cinco filas”, que sugiere que estar cerca de una salida aumenta
significativamente las probabilidades de sobrevivir en un accidente.
Expertos subrayan que el asiento 11A, ubicado frente a un ala, podría ofrecer ventajas
estructurales.
Aun así, atribuyen la coincidencia a la estadística y no a fuerzas ocultas.
Dos tragedias, dos vidas salvadas y un asiento que ahora carga con una historia que parece
sacada de una película.

