MÉXICO.- La concha, el cuernito, la oreja y otras piezas que forman parte de las panaderías mexicanas acaban de recibir un reconocimiento especial: la tradición del pan dulce fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México.
La distinción fue aprobada durante una sesión extraordinaria de la Comisión Interinstitucional del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural capitalina, a partir de una iniciativa impulsada por la Secretaría de Cultura local y la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares (Canainpa).
Para que el nombramiento tenga plena vigencia deberá publicarse en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México en septiembre. Mientras tanto, la organización panificadora ya presentó una solicitud para que esta tradición también sea reconocida por la UNESCO.
Más allá del producto que llega a la mesa, la declaratoria busca poner en valor los conocimientos, técnicas y prácticas transmitidos entre generaciones por quienes elaboran el pan. La industria panificadora mexicana cuenta con más de ocho décadas de historia organizada y forma parte de una costumbre cotidiana profundamente arraigada.
El reconocimiento también recuerda que el patrimonio cultural no necesariamente se encuentra en grandes monumentos: puede estar en una receta, un oficio y hasta en el aroma que sale de un horno cada mañana.
Ahora, la tradición del pan dulce mexicano emprende un nuevo camino para obtener un reconocimiento internacional. (Con información de SDP Noticias)

