Hoy, la plutocracia se ha convertido en una “juniorcracia”. Los aterradores antecedentes del Niño Verde y sus inversiones políticas y económicas los convierten en una amenaza para Quintana Roo.
Los verdes controlan ya dos poderes del Estado y varias de las alcaldías más importantes.
Florecen los negocios turbios al amparo del poder, apoyados por el silencio cómplice, la frivolización de la administración pública, la opacidad en las concesiones y la insistencia por la reelección de sus gobiernos incapaces y corruptos, en tanto la ciudad más importante del país turísticamente hablando se cae a pedazos.
Y mientras el Verde sigue avanzando en sus planes, que dan un paso de gran relevancia con la asunción de Renán Sánchez Tajonar como líder estatal, este domingo, cunden un discurso oficial disperso y sin sentido y una comunicación gubernamental sin políticas públicas definidas.

