El pueril reclamo del PT… – Así nos vemos
27 Sep. 2025
Edgar Prz
Gerardo Rodríguez López, comisionado político del PT en el estado, por fin logró sacar la cabeza y soltó lo que su ronco pecho —y escaso raciocinio— le permite. Se sintió motivado por el show del Canelo y quiso acaparar reflectores, espacio en los medios y redes sociales. Solo que terminó igual que él: vapuleado, golpeado, exhibido y con la careta caída.
Consideró que hay un trato injusto para el PT, pero aseguró que continuarán pugnando por la unidad de la alianza rumbo al proceso electoral de 2027. (Típico caso de la mujer golpeada: “Déjenlo, no le hagan nada. Sí me pega, pero es para corregirme; soy su esposa y le agradezco que esté pendiente de mí”). De no lograrlo, dijo, seguirán trabajando y podrían ir solos, pues cuentan con militancia y simpatizantes que les darían votos suficientes para obtener triunfos. Al decir esto, sus lágrimas cayeron y empezó a escupir sangre.
Además, reclamó que no les cumplieron en la integración del gobierno, que les asignaron pocos espacios y sin relevancia. En el Congreso local fueron relegados a pesar de ser parte de la coalición. Tuvieron que pasar tres años del ejercicio gubernamental para que el comisionado despierte, reflexione y se dé cuenta de que lo enviaron a hacer trabajo político, no a vacacionar. Es un turista político al que le gusta el confort y la buena vida. Sabedor de que se acercan tiempos electorales, vuelve a asomar la cabeza y espera oler sabucanes de dinero.
El PT es un partido rémora. Ojalá Morena le tome la palabra y lo suelte para que inicien las apuestas: ¿quién pierde más? ¿Quién pondría en riesgo su supervivencia y el registro? ¿Quién es casi invisible ante los ojos de la ciudadanía?
Sería bueno preguntarle al Partido del Trabajo en qué ha ayudado a su militancia. Hace algunos meses estallaron conflictos judiciales e intervino el Estado en el gremio de los taxistas de Tulum y de Cancún, organizaciones que simpatizaban con el PT. ¿Cuándo intervino el comisionado para apoyar a sus dirigentes? ¿Cuándo exigió, como partido aliado, una revisión exhaustiva de los hechos? ¿Cuándo pidió justicia? Da pena decirlo: nunca. Nunca dio algún pronunciamiento, y ellos fueron quienes con sus votos justificaron la participación del partido en la alianza.
Hace algunos meses, un joven diputado del Verde descalificó el trámite que hacía Nivardo Mena en la solicitud de adelanto de participaciones para pagar laudos, despidos y proveedores, con la finalidad de no detener la marcha del municipio. ¿Sabe algo? Ninguno de los dos diputados del PT respaldó su petición. Prefirieron actuar en “modo avestruz”: guardar la cabeza y volverse mudos. Eso demuestra que no hay coordinación entre el único presidente municipal petista y los legisladores de su mismo partido.
Hace falta que Gerardo Rodríguez deje de soñar y se faje los pantalones, que demuestre vergüenza por su opacidad e ineptitud. Los regidores del PT de varios municipios están más preocupados por asistir a los eventos de Morena. Cubren su orfandad en brazos guindas y, si les hicieran una encuesta, respaldarían más a Morena que al PT. Con el olor a dinero y al poder los tienen cerca. Ninguno hace trabajo de partido, no hay proselitismo, les gusta la comodidad del cajero automático y evitan salir a la calle, recibir demandas o resolver peticiones. Total, ya son autoridades y sienten que están cerca de “tocar el cielo”.
Gerardo Rodríguez no se midió. Pide y exige lo que no merece ni ha justificado. Agradecido debe estar de que aún le soporten estos desplantes y reclamos. Es un invitado a la fiesta por obligación, pero eso no le permite salir a bailar el vals, sino verlo de lejitos. Ese es su lugar: solamente es cola, nunca ha sido ni cuerpo, menos cabeza.
Jorge Sanen le pegó una tacleada dura, fuerte, casi le da un “lapo” para que reaccione y despierte. Le recordó que los espacios se han otorgado con base en la aportación de cada corriente política y que los puestos que hoy ocupan los lograron gracias a los votos de Morena. Lo remató diciéndole que el PT, en las últimas elecciones, solo ha obtenido entre el 4 y el 5 % de los votos. Como diría Freddy, un exitoso campirano de San Andrés: “Toma tu masa lechona”.
No exijas lo que no has trabajado, no pidas lo que no te corresponde. Nadie cosecha sin sembrar. ¿Me oyes, Gerardo?
Mejor seguiré caminando y cantando: “Vengo al pie de tu ventana pa’ que sepas que te quiero; tú a mí no me quieres nada, pero yo por ti me muero”.













