AGENCIAS
SAN SALVADOR.- El Gobierno de El Salvador inició un juicio masivo contra 486 presuntos líderes de la Mara Salvatrucha-13, incluidos 22 integrantes de la llamada Ranfla Nacional, a quienes la Fiscalía atribuye la responsabilidad de ordenar 29,000 homicidios entre 2012 y 2022 bajo una estructura de mando operada desde prisión.
La acusación sostiene que los cabecillas dirigían asesinatos, extorsiones y ataques contra policías y militares desde el penal de máxima seguridad de Zacatecoluca. Según el fiscal adjunto contra el Crimen Organizado, Max Muñoz, la investigación se apoya en testimonios de 13 colaboradores. “Los testimonios son el sustento probatorio para poder atribuirles todos los homicidios”, afirmó.
El proceso judicial se desarrolla bajo reserva total, aunque documentos filtrados detallan que las órdenes bajaban desde la cúpula encarcelada hasta sicarios distribuidos en distintas zonas del país. La Fiscalía pretende resolver en un solo procedimiento 49,000 delitos vinculados con homicidios, feminicidios, narcotráfico, desapariciones y tráfico de armas.
Entre los acusados destacan Borromeo Enrique Henríquez Solórzano, alias “Diablito de Hollywood”; Saúl Antonio Turcios Ángel, “Trece de Teclas”, y Elmer Canales Rivera, “Crook”, señalado en investigaciones periodísticas por presuntos vínculos con negociaciones entre pandillas y el gobierno salvadoreño.
El presidente Nayib Bukele defendió el juicio y aseguró que se basa en el principio de “responsabilidad de mando”. “Se aplicó en Europa durante los Juicios de Núremberg”, escribió en X.
Las organizaciones civiles también alertaron que miles de detenidos bajo el régimen de excepción podrían no tener vínculos con pandillas. Cristosal sostuvo que procesos de esta magnitud “pueden ser un atajo para crear la percepción de una justicia efectiva”, mientras abogados cuestionan el uso de “jueces sin rostro” y detenciones.

