WASHINGTON.-La gravedad del Sol y la Luna podría ser suficiente para desencadenar algunos terremotos lentos cuando actúa sobre fallas geológicas especialmente sensibles, según un estudio publicado en JGR Solid Earth.
Aunque estas fuerzas son demasiado débiles para provocar por sí solas un terremoto convencional, sí generan pequeñas deformaciones en la corteza terrestre. Los investigadores plantean que, bajo determinadas condiciones, esas variaciones periódicas pueden sacar de equilibrio a una falla y activar un movimiento que libera energía poco a poco.
El fenómeno tendría un comportamiento parecido al de un columpio. Una fuerza pequeña puede aumentar considerablemente el movimiento si se aplica en el momento adecuado. De acuerdo con las simulaciones realizadas por los científicos, algo similar podría ocurrir en una falla cuando la frecuencia de las perturbaciones coincide con su ritmo natural de respuesta.
Los llamados terremotos lentos no producen la sacudida característica de los grandes sismos. Su energía se libera durante periodos más prolongados y, en algunas regiones, estos episodios parecen alcanzar mayor actividad cuando coinciden con los ciclos de las mareas, aproximadamente cada 12 o 24 horas.
El modelo ayuda a explicar observaciones realizadas en zonas como el suroeste de Japón y Cascadia, en el noroeste de América del Norte. Sin embargo, los autores advierten que las respuestas pueden ser irregulares y que su simulación representa un solo segmento de falla.
El hallazgo no significa que el Sol o la Luna puedan provocar directamente grandes terremotos. Su importancia está en mostrar cómo fuerzas diminutas podrían influir en fallas que ya se encuentran cerca de un punto crítico.
Comprender ese mecanismo podría ayudar a estudiar mejor cómo las placas tectónicas acumulan y liberan tensión, especialmente en las zonas de subducción donde ocurren algunos de los terremotos más potentes del planeta. (Con información de JGR Solid Earth)

