A pesar de ser repetidamente víctimas del incumplimiento de promesas, componendas y alianzas perversas de partidos y candidatos, los ciudadanos son a la vez cómplices, por prestarse al juego del clientelismo electoral y seguir avalándolos
SALVADOR CANTO
El abstencionismo que ha prevalecido de manera creciente en los procesos electorales de los últimos años es reflejo de la inconformidad ciudadana, ante el incumplimiento de las promesas de los gobiernos, la precaria generación de políticas públicas, la falta de transparencia y su endeble vinculación con la sociedad, que han llevado a esta al hartazgo.

Sin embargo, la realidad es que la ciudadanía termina convirtiéndose en cómplice de su propia situación por permitir que se prostituya la elección, al avalar las componendas de los partidos políticos y sus alianzas perversas y, sobre todo, que sean los mismos personajes carentes de ideología y de propuestas reales quienes una y otra vez participen en las campañas en busca del poder por el poder, sin importarles que lo hagan cobijados en los colores de un instituto político distinto al que representaron en otras votaciones.
Y si a esto se le suma que las instancias –tribunales e institutos electorales– que tienen dentro de sus funciones penalizar las malas prácticas tanto de los partidos como de sus candidatos exhiben una pasividad que raya en la complicidad, los actores políticos siguen actuando como les venga en gana, porque además desde las legislaturas cada vez son más favorecidos con la aprobación de regulaciones a modo, en una clara prostitución de la justicia electoral, al violentar los derechos político-electorales del electorado y poner a la venta al mejor postor, de manera reiterada, el sentido de las resoluciones electorales y la modificación de las leyes.

Ejemplo de ello fue lo ocurrido en el 2018 en el estado de Chiapas, cuando el entonces gobernador del Partido Verde, Manuel Velasco Coello, solicitó licencia para rendir protesta como senador de la República por la vía plurinominal; sin embargo, al poco tiempo pudo regresar a su puesto en el gobierno estatal para concluir su gestión, luego de que el Congreso de aquella entidad le facilitó el camino al modificar varios artículos constitucionales.
Bajo ese panorama, el próximo 2 de junio se elegirán a nivel federal al presidente de la República, y se cambiará a los integrantes de la cámaras de diputados y senadores, así como ocho gubernaturas y la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, entre otros cargos, mientras que, a nivel local –proceso que se puso en marcha el pasado 5 de enero, de acuerdo con el calendario aprobado por el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo)– se renovarán los 11 ayuntamientos y la legislatura.
En este caso, si bien el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) tiene mayoría de alcaldes y diputados, su principal aliado, el Partido Verde, está pugnando para que a partir de esta elección se erija como la primera fuerza del estado y su primer objetivo es controlar la próxima legislatura.
En este marco, los partidos políticos de la entidad han comenzado a planificar sus operaciones tanto en alianzas como de forma individual, no solo para elegir a sus candidatos, sino para también activar sus estructuras (representantes y líderes de colonias) en todos los municipios y articular así la añeja práctica del clientelismo electoral, que consiste en la ayuda social bajo el amparo del Estado para legitimar la cultura de comprar votos con recursos millonarios, que jamás son transparentados y que todas luces son de dudosa procedencia.
Violencia y crimen organizado afectan los procesos

Si bien a nivel nacional la violencia ha sido una constante desde hace varios años, ahora en pleno proceso electoral se corre el riesgo de que se acreciente, conforme avancen las semanas.
En días pasados, El Despertador de Quintana Roo replicó una columna del periodista Francisco Garfias publicada en el diario Excélsior, en donde plantea un panorama de violencia progresiva ejercida por grupos del crimen organizado que operan con total impunidad en distintas entidades del país.
De acuerdo con esa información –basada en un estudio de especialistas en temas de seguridad–, hay por lo menos 107 distritos (35.6% del total) con alta probabilidad de injerencia del crimen organizado en estados como Quintana Roo, Baja California, Guerrero, Colima, Chiapas, Guanajuato, Morelos, Sinaloa, Sonora y Zacatecas.
Apenas el pasado jueves por la noche, en la ciudad de Tulum, un hombre identificado como Ramiro G.F., yerno de Jorge Portilla Manica, exsecretario del ayuntamiento de ese municipio y actual precandidato a la presidencia municipal por Movimiento Ciudadano (MC), fue víctima de un presunto intento de secuestro y ante su resistencia, fue herido en el abdomen de un disparo.

Ante este hecho, horas después el político tulumnense –en torno al cual se acumulan en los últimos años varios atentados armados, incluso mortales, de personas próximas a él– emitió un pronunciamiento donde denunció que el ataque contra su yerno es aprovechado por “ciertos elementos políticos” para alimentar una campaña de desprestigio en su contra.
Este grave hecho, que ocurre en una etapa incipiente del proceso electoral, cuando los partidos políticos apenas están en los procesos internos de selección de los candidatos, prende los focos rojos porque hace evidente que los grupos delictivos han comenzado a ejercer presión y a exhibir el poder que ejercen en los municipios, como en el caso de Tulum, que en los últimos años ha sido escenario de frecuentes actos de violencia al ser un punto neurálgico para la venta y distribución de drogas, lo que además ha derivado en un aumento de cobros de derecho de piso y asaltos a comercios.
Los grupos delictivos aprovechan las coyunturas electorales para inyectar recursos a las campañas y asegurarse la protección de las autoridades que resulten electas, aprovechándose de la pasividad cómplice de los organismos encargados de la regulación de gastos de campaña, tanto el Instituto Nacional Electoral (INE) a nivel federal como los institutos electorales en las entidades federativas.
Es decir, nunca se transparentan los gastos de los partidos y sus candidatos ni tampoco se actúa sobre las transgresiones a los llamados “topes de campaña”, que se supone es el recurso oficial que se les da, pues siempre gastan de más, con dinero de duda procedencia, lo que confirma lo que ocurre en cada elección: el narco financia las campañas.
Abstencionismo, por falta de verdaderas propuestas
Tanto a nivel federal como local, en muchos casos los partidos han optado por postular en los últimos procesos electorales a los mismos políticos de siempre, carentes de ideologías y de principios, que durante las campañas se enfocan en denostarse los unos a los otros y se olvidan de presentar propuestas reales que convenzan a los ciudadanos, por lo que salen a relucir la compra de votos, la entrega de despensas, tarjetas y otros actos de clientelismo electoral.
De acuerdo con datos del INE, este 2024, México tendrá la mayor elección federal en la historia, con un padrón de aproximadamente 97 millones de personas, en la cual estará en juego una cantidad de cargos públicos superior a los procesos anteriores.

Cabe recordar que en la elección federal de 2018 el nivel de participación fue de 63%, con 56.6 millones de votantes que acudieron a las urnas, considerando que el padrón en aquel entonces era de 89 millones de mexicanos con credencial para votar.
La diferencia es que en aquella ocasión había un efecto llamado “Andrés Manuel” –que prometió mucho y cumplió poco–, pero hoy la ciudadanía no tiene la misma percepción que en la elección presidencial pasada, la molestia por los incumplimientos de las promesas del gobierno actual no garantiza que la gente salga a votar el próximo 2 de junio porque sobresalen el escepticismo, el hartazgo, el desencanto y una creciente polarización social que han consolidado afirmaciones entre la población como “no creo en la política”, “ningún candidato me representa”, “no hay suficiente información” o “para qué voto si siempre es lo mismo”.
México encabeza la lista de los países con voto obligatorio con mayor abstencionismo, teniendo en promedio apenas a cuatro de cada diez ciudadanos en las urnas; le siguen Grecia y Paraguay.
El “chapulineo” vuelve a la escena

Se ha hecho costumbre de muchos políticos, al no lograr satisfacer sus intereses personales en un partido político, “brincar” a otro que les dé la oportunidad de conseguir candidaturas o cargos en el gobierno, más allá de coincidencias ideológicas o políticas, es decir, el denominado “chapulineo”, que se desata particularmente en temporada de precampañas electorales.
Con base en el calendario electoral local, del 19 de enero al 17 de febrero inició el periodo de precampaña para todos los aspirantes a obtener la candidatura de su partido o coalición para las elecciones del 2 de junio.
En ese contexto, la aparición de los “chapulines” ya es evidente en muchos casos como el de Jorge Portilla Manica, quien era secretario general del ayuntamiento de Tulum por el PT y como dicho partido se encuentra en alianza con Morena y el Verde, que le han dado el respaldo a Diego Castañón Trejo para que busque la reelección, optó por adherirse a Movimiento Ciudadano, que lo registró como precandidato con claras ventajas de ser, en cuanto los tiempos así lo marquen, el candidato oficial a la presidencia municipal.
Caso similar ocurre en Isla Mujeres, donde la actual alcaldesa, Atenea Gómez Ricalde, quien llegó al cargo por el PAN, renunció hace unos meses a dicho partido y se sumó a Morena, que ya la respaldó para que busque la reelección.
Un caso muy destacado de “chapulineo” es el del actual dirigente municipal de MC en Benito Juárez, Jesús Pool Moo, quien previamente había transitado por el PRI, Morena y el PRD y ahora busca nuevamente la candidatura del partido naranja por la alcaldía de Cancún, a la que contendió en 2021, pero bajo las siglas del partido del sol azteca.

En el caso de diputados locales, el experredista Julián Ricalde Magaña, quien llegó al cargo por la bandera de Fuerza Por México, ahora busca reelegirse pero vestido de color guinda, lo mismo que Issac Janix, quien luego de llegar al cargo como diputado por el Partido del Trabajo (PT) ahora quiere repetir, pero enfundado en el Partido Verde.
Candidaturas independientes, sin respaldo
Lo que podría ser una opción real, porque busca dar participación política a personajes ajenos a los partidos, se ha convertido en más de lo mismo en cada proceso electoral porque los aspirantes independientes o no reúnen los requisitos o ya formaron parte de algún instituto político, con lo que desacreditan sus presuntas “buenas” intenciones.
En días pasados, el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) rechazó la precandidatura independiente de Humberto Lara González, alias “el Indio Blanco”, quien buscaba la presidencia municipal de Isla Mujeres, por no haber incluido en su planilla a jóvenes en acción afirmativa e incumplir con la acreditación de adscripciones indígenas, de acuerdo con la consejera presidente del organismo, Rubí Pacheco Pérez.

Este caso es peculiar, porque ya en otras elecciones el “activista” de Rancho Viejo había buscado acogerse a una candidatura por Movimiento Ciudadano, el Partido Verde e incluso por Morena.
En cambio, el Ieqroo sí aceptó las solicitudes de Manuel Antonio Valencia y Uri Carmona, quienes buscan la candidatura independiente para la presidencia municipal de Solidaridad, Daniel Cruz Martínez por la Othón P. Blanco y Berzain Rodrigo Vázquez Coutiño por la de Benito Juárez, así como las de Jesús Solchaga Aburto y Martín García Berzunza por las diputaciones de los distritos electorales 08 y 15, respectivamente, por lo que el pasado viernes 19 de enero comenzaron a recolectar firmas conforme a la ley.

Otros aspirantes independientes rechazados por no cumplir con todos los requisitos de la convocatoria fueron Antonio Ramos Pérez, Carlos Cahuich Chablé, Alexander Harafad Dorado Dzul y Enna Rosa Valencia Rosado, quienes buscaron registrar sus planillas para los ayuntamientos de Solidaridad, Felipe Carrillo Puerto, Othón P. Blanco y Benito Juárez, respectivamente.
Los 11 alcaldes quieren repetir

De acuerdo con información oficial del Ieqroo, al cumplirse el plazo previsto para ello, a la medianoche del 18 de enero, los 11 actuales presidentes municipales le habían notificado formalmente su intención para competir en el proceso electoral en busca de la reelección.
Amílcar Sauri Manzanilla, presidente de la Comisión de Partidos Políticos del Ieqroo, explicó que este es un procedimiento que debe darse, en tanto sus respectivos partidos políticos definen si logran o no la candidatura.
Además de los 11 presidentes municipales también notificaron su interés de reelegirse cuatro síndicos y 58 regidores para participar en la elección de miembros de los ayuntamientos, así como 14 diputados locales.
Los presidentes municipales que informaron su intención al Ieqroo son Blanca Merari Tziu Muñoz, de Puerto Morelos; Atenea Gómez Ricalde, de Isla Mujeres; Yensunni Idalia Martínez Hernández, de Othón P. Blanco; Maricarmen Candelaria Hernández Solís, de Felipe Carrillo Puerto.
Así como Juanita Alonso Marrufo, de Cozumel; Lili Campos Miranda, de Solidaridad; Erik Borges Yam, de José María Morelos, José Alfredo Contreras Méndez, de Bacalar; Ana Paty Peralta de la Peña de Benito Juárez; Diego Castañón Trejo, de Tulum y Emir Bellos Tun, de Lázaro Cárdenas.
Las y los alcaldes que busquen la candidatura por la vía de reelección podrán continuar desempeñando sus labores en sus gobiernos municipales durante todas las etapas del proceso electoral, aunque también tienen la opción de separarse del cargo, para lo cual la fecha límite es el 29 de febrero; en caso de aprobarse sus candidaturas, del 15 de abril al 29 de mayo realizarán campaña electoral.
De los partidos políticos, hasta el viernes únicamente MC había dado a conocer la lista de sus precandidatos a las presidencias municipales. Estos son, para el municipio de Othón P. Blanco, Paola Marissa Cervera Villanueva, Lidia Esther Rojas Fabro, Erika Lizbeth Cornelio Ramos y Rafael Alejandro Rivero Aburto; en Bacalar, Martín Morales Sánchez; en Benito Juárez fueron aprobados Esteban Frías Ladewig, Jesús de los Ángeles Pool Moo y Nalleli Alejandra Núñez Novelo; en Cozumel Roberto Alan Marín Flores y la actual diputada Maritza Deyanira Basurto Basurto.
En Felipe Carrillo Puerto, Mayusa Isolina González Cauich y Crystian Eithel Chagoya Escalante; en Isla Mujeres Rubí Aurora Lora Sosa y José Enrique Torres May; en José María Morelos, Francisco Puc Cen y Sara Alicia Xiu Pérez; en Lázaro Cárdenas Verónica Mex Yam; en Puerto Morelos, Estefany Mirely Vargas Saucedo; para Solidaridad, Sixto Fernando Cuevas Cetina, Juan Carlos Hernández Cabrera y Carlos Enrique Guerra Sánchez; para Tulum, Genny Yasmín Maza Sánchez y Jorge Alberto Portilla Manica.
En lo que respecta a los 14 diputados que buscan mantener sus curules en la próxima XVIII Legislatura, nueve llegaron a ellas por el principio de mayoría relativa y cinco por el de representación proporcional.
Los nueve aspirantes de mayoría relativa son Julián Javier Ricalde Magaña, del Distrito 01; Cristina del Carmen Alcérreca Manzanero, del 04; Andrea González Loría, del 06; María Fernanda Cruz Sánchez, del 07; Issac Janix Alanís, del 08; Silvia Dzul Sánchez, del 09; Renán Sánchez Tajonar, del 11; José María Chacón Chablé, del 12; y Omar Antonio Rodríguez Martínez, del 15.








Por los plurinominales, se trata de Ricardo Velazco, de Morena, Cinthya Millán Estrella del PAN, María José Osorio Rosas, del Partido Verde, así como Alfonsa Leticia Padilla y Diana Laura Nava Verdejo, del MAS, la última diputada con licencia.






“Cocinan” candidaturas a diputaciones
Salvo Morena, que ya anunció que sus candidatos al Senado serán Anahí González y Eugenio Segura y MC, que ya anunció al actor Roberto Palazuelos para el mismo cargo, además de dar a conocer que tiene un listado de 26 precandidatos que buscan las 15 diputaciones locales por el principio de mayoría relativa –de los cuales, algunos nombres que trascendieron son los de Ludivina Menchaca Castellanos y Germán Pool Che para el distrito 01, con cabecera en Lázaro Cárdenas; José Alberto España Novelo, Christian Humberto Flores Martínez y Eitel Sinueh Villagómez Cobos por el distrito 14; y Mario Alberto Redondo Andrade, por el 15, ambos con sede en Othón P. Blanco–, las demás candidaturas para diputaciones federales y locales se mantienen todavía en proceso y hasta el cierre de esta edición no se habían dado a conocer más nombres.
Sin embargo, El Despertador de Quintana Roo pudo conocer que, dentro del convenio parcial de coalición firmado a nivel local entre Morena, Partido Verde, PT y MAS, en los únicos municipios donde irán por separado es José María Morelos y los distritos electorales 02 y 08.
De acuerdo con el documento del convenio de coalición que fue registrado el pasado viernes, a Morena le corresponderán las presidencias municipales de Benito Juárez, Solidaridad, Othón P. Blanco, Cozumel, Tulum, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto y Lázaro Cárdenas.
Aunado a ello, tienen mano para poner candidatos a diputado en los distritos 01, 06, 07, 09, 12, 13 y 15.
En tanto que el Partido Verde encabezará la coalición en Puerto Morelos, además de los distritos 03, 05 y 14.
El Partido del Trabajo postulará candidato en Isla Mujeres, además de los distritos 3, 5 y 14. En tanto que el MAS tendrá solo algunas regidurías en diversos municipios.
*** RECUADRO ***
Ciudadanos, víctimas y cómplices de los partidos
- Muchos de los ciudadanos que votan lo hacen a pesar de saberse utilizados en cada elección por los partidos políticos y los propios candidatos.
- El electorado sigue creyendo o haciendo como que cree, por conveniencia, en el discurso falso y frívolo de los políticos.
- Al acceder a recibir dinero, despensas o cualquier dádiva de los candidatos, se convierten en cómplices de irregularidades electorales y avalan su permanencia.
- ¿Por qué votar a cambio de 500 o mil pesos, a sabiendas de que no recibirán ningún otro beneficio y difícilmente volverán a ver, una vez encumbrados en el puesto, a quienes les pidieron el voto en las campañas?
- ¿Por qué seguir sufragando por partidos que han incumplido sus promesas, no han atendido el tema de la seguridad, servicios públicos ni salud?
- Votan por quienes prometieron acabar con la corrupción y sin embargo ha empeorado.
- Partidos políticos como el PAN desde hace mucho tiempo no reclutan a gente con verdaderos ideales ni fortalece sus cuadros para impulsarlos como una auténtica oposición.
- La estructura con la que opera actualmente el Partido Verde es la misma que tuvo en su poder el PRI, que gobernó muchos años Quintana Roo.
- Al igual que las elecciones pasadas, la totalidad de los discursos y muchos de los personajes que participarán son los mismos.
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Lista de padrón electoral y nominal del Ieqroo
(corte del 30 de junio del 2023)
Padrón electoral 1,415,862
Mujeres 689,522
Hombres 717,340
Lista nominal
Hombres 709,790
Mujeres 691,066
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