17 abril, 2026

Emergencia ambiental sin responsable

A pesar de que organizaciones ambientalistas documentan daños por derrame de hidrocarburos en más de 600 kilómetros de litoral en el golfo de México, la Secretaría de Marina niega una contingencia activa, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum deslinda a Pemex y sostiene que continúa la investigación

MÉXICO.- Las autoridades federales continúan sin identificar a la empresa responsable del derrame de hidrocarburos que afecta desde principios de marzo el litoral de Veracruz y Tabasco, mientras organizaciones ambientalistas nacionales e internacionales exhiben la magnitud de las afectaciones y la Secretaría de Marina niega que exista una contingencia ambiental por vertido de hidrocarburos en la zona.

El caso permanece bajo análisis de un grupo interdisciplinario integrado por dependencias del sector ambiental y energético, junto con la Secretaría de Marina, con el objetivo de determinar el origen del derrame y establecer si la fuga continúa activa, señaló la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien anunció la conformación de este equipo para profundizar en la investigación y ofreció dar un informe completo sobre los avances en su conferencia matutina. La mandataria también deslindó a Petróleos Mexicanos (Pemex) de la responsabilidad del derrame, pero reconoció que la empresa estatal participa en las labores de limpieza y apoyo a las comunidades afectadas.

De acuerdo con la información oficial, la Fiscalía General de la República ya fue incorporada a las indagatorias para evaluar posibles responsabilidades legales. Aunque se han señalado indicios que apuntan a una empresa privada con contratos de exploración y explotación, las autoridades han evitado confirmar la identidad del posible responsable.

El derrame ha impactado al menos 51 sitios del litoral y se extiende por aproximadamente 630 kilómetros, desde la Laguna de Tamiahua, en Veracruz, hasta Paraíso, en Tabasco. En este tramo se han reportado afectaciones a ecosistemas costeros, manglares y zonas de arrecife, además de repercusiones en la actividad pesquera y turística.

Organizaciones como Greenpeace —que calificó la situación como “sin control”— y la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México han compartido testimonios gráficos, imágenes y registros de campo que documentan la presencia de chapopote en distintas playas y zonas costeras, con lo que buscan evidenciar la magnitud del impacto ambiental. Estas organizaciones han advertido que el daño incluye la muerte de especies marinas como tortugas, delfines, manatíes y aves, así como el riesgo para más de un centenar de arrecifes coralinos y rocosos. También han señalado afectaciones económicas para miles de familias que dependen de la pesca.

Aunque Petróleos Mexicanos ha informado que participa en labores de limpieza y monitoreo, con avances que, según sus reportes, alcanzan hasta 85% en algunas áreas, organizaciones y comunidades locales sostienen que varias zonas no han recibido atención y que el chapopote continúa llegando a las playas.

Las autoridades han reportado la recolección de más de 90 toneladas de residuos con hidrocarburo, aunque activistas advierten que la contaminación persiste y que en algunos puntos las labores de limpieza han sido realizadas por comunidades sin equipo especializado.

Sin embargo, la Secretaría de Marina informó en un comunicado emitido este martes 24 de marzo que, tras patrullajes aéreos y marítimos en la región, no se detectaron manchas de hidrocarburos en el litoral de Coatzacoalcos, por lo que descartó la presencia de una contingencia activa. La institución señaló que algunas observaciones podrían corresponder a “procesos de sedimentación natural”.

Mientras continúan las investigaciones y se mantiene la discrepancia entre versiones oficiales y denuncias de organizaciones civiles, existen impactos tangibles —ambientales, sociales y económicos— en una de las regiones de mayor biodiversidad y actividad productiva del país. (Redacción / con información de agencias)

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