MÉXICO.- El proyecto del Gobierno federal para elevar aranceles a más de 1,400 productos provenientes de países sin tratados comerciales, con énfasis en China, generó tensiones con el sector empresarial. La propuesta plantea tarifas de hasta 50% a partir del próximo año para insumos como autos, acero, ropa y cartón, con el objetivo de reducir el déficit comercial con Asia y fortalecer a los productores nacionales.
Empresarios alertaron que una aplicación inmediata encarecería costos de producción y afectaría su competitividad, por lo que buscan que el Congreso retrase la medida hasta 2027 o modifique el dictamen. Directivos de firmas chinas como Huawei, Didi y Changan han seguido de cerca el proceso, mientras el Gobierno chino anunció una investigación propia sobre la iniciativa.
En el ámbito legislativo, la senadora Yeidckol Polevnsky adelantó que se opondrá al proyecto en la Cámara Alta, argumentando riesgos inflacionarios y posibles cierres de empresas. En la Cámara de Diputados, legisladores y representantes empresariales iniciarán mesas de diálogo para construir una política arancelaria consensuada. Morena señaló que el objetivo es evitar desabasto y mantener la competitividad frente a Estados Unidos y Canadá.
La discusión ocurre en un contexto económico adverso: el PIB cayó 0.3% en el tercer trimestre y la Coparmex advirtió que un ajuste abrupto podría afectar cadenas de suministro. México importó más de 129,000 millones de dólares desde China en 2024, frente a exportaciones por menos de 9,000 millones, un desequilibrio que el Gobierno busca contener.
A pesar de la incertidumbre, algunas empresas chinas evalúan ampliar operaciones en México para abastecer al mercado local y aprovechar su acceso a Estados Unidos. (Con información de El País)

