En vez de utilizar los recursos aportados por la Secretaría del Bienestar para mejorar las instalaciones de la escuela comunitaria del Conafe en la colonia Emiliano Zapata, el encargado temporal del CEAP pretende mudarla a un terreno propiedad de su esposa; en riesgo el esfuerzo comunitario logrado por padres de familia a lo largo de 18 años
Héctor Cobá
Fotos: Héctor Cobá
CANCÚN.- Ante los intentos de reubicar la escuela comunitaria del Conafe en la colonia Emiliano Zapata, a un área sin local y en otra lejana colonia, los padres de familia de la comunidad nos reunimos para formar otra directiva que administre el recurso otorgado por el programa La Escuela es Nuestra*, de la Secretaría del Bienestar, para mejorar las instalaciones escolares, denunció el primo y portavoz del posesionario cedente del terreno Felipe de Dios Montejo.
Subrayó que el Comité Escolar de Administración Participativa (CEAP) ya recibió la tarjeta respectiva con un recurso mayor de 100 mil pesos, del programa La Escuela es Nuestra, tras dos meses de no usar ese dinero, que se entregó en 2019 y este mismo año se debe ejercer.

Inconformidad que se da porque la intención del responsable del CEAP Mariano Jiménez López (secretario de la directiva de los padres de familia –destituido–, en funciones de presidente porque el real presidente se fue a vivir a otra comunidad y no contesta el teléfono celular desde hace meses), es llevarse la escuela a otro lugar (a la colonia Sac.Nicté, a más de seis kilómetros de distancia); el terreno donde se pretende reubicar la escuela es de su esposa. Incluso para que avalen su propuesta ofreció motos y bicicletas a algunos padres de familia; es padrastro de la joven instructor comunitario de preescolar Liliana Figueroa Pérez, que vino en apoyo del instructor comunitario.
Jiménez López aún insiste en trasladar la escuela a más de seis kilómetros de donde funciona la actual, donde no existe local ni sombra para trabajar con los estudiantes, caso contrario hay dos salones, uno para los cursos comunitarios** de educación primaria y otro para los cursos comunitarios*** de educación preescolar, que por las noches funciona como dormitorio para el instructor comunitario.
El encargado del predio y padre de familia comentó que en la más reciente asamblea de padres de familia, por consenso se decidió que la escuela comunitaria de la colonia Emiliano Zapata sea construida, ampliada y mejorada en la fracción del lote de terreno, donado a título gratuito por Julio Figueroa Cabello, con la respectiva cesión de derechos; asimismo, solicitaron el acta constitutiva para hacer el cambio de la mesa directiva de los padres de familia, la que por el momento está sin presidente.
Los firmantes del acta de asamblea del 5 de diciembre de 2019, a las 18 horas, son Sandra García Jiménez, Felipe de Dios Montejo, Alejandra Sánchez Rojas, Noemí López Narváez, Neli Montiel Rodríguez, Karla I. Medina Kuyoc, Luis Alfonso Kuyoc Vallejos, Eduardo Efraín González Dzib, Victoriano Morales Morales, Abril Elizabeth Sánchez Pérez, Diego Díaz Aguilar, Ángel Eduardo Canche Puc, Suemi Elizabeth Díaz Kumul, Eleazar Cruz Vázquez, Rudelvina de la Cruz Vázquez, Hugo Sánchez Gómez, Micaela Hernández Hernández, José Gómez Andrés, Cándido Tun Mezo y Amada Méndez Vázquez, detalló.
Señaló que en el caso de la escuelita lo único que se paga entre todos los padres de familia es la energía eléctrica; igualmente por un día a la semana, a cada uno de ellos le toca proporcionar el desayuno, la comida y cena (a los dos o tres instructores –o maestros–). Entre todos cada ocho días apoyamos el área con la limpieza, se trapea donde duerme el maestro-instructor que imparte clases a los 14 niños de los diferentes grados de estudio.

Inconveniente reubicación
El padre de familia Eleazar Vázquez mencionó que de la pequeña escuela ya han egresado jóvenes que actualmente estudian la secundaria y el bachillerato: a la colonia, debido a su lejanía con la ciudad llegan las fundaciones y asociaciones de apoyo, las que han donado en diversas ocasiones despensas, leche y tubos de pasta dental.
De reubicar la escuela de prescolar y primaria de la colonia Emiliano Zapata, cuyos instructores son parte del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), se destruiría el esfuerzo comunitario de 18 años de los padres de familia, que tienen a sus hijos estudiando en el referido centro escolar del nivel prescolar y primaria, dijo.

Reclamó que no es posible que, si se otorgó un presupuesto de 150 a 500 mil pesos para mejorar las instalaciones actuales escolares, se pretenda reubicar la escuela a un predio diferente; primero, que no pertenece a la colonia sino a la contigua, la Sac-Nicté, además que en ese sitio se partiría de cero: sin local, baños, energía eléctrica y agua (aunque estos servicios son prestados por los vecinos en la Emiliano Zapata); lo que sí hay en las actuales instalaciones de la escuela comunitaria del Conafe.
Respeto a la ley
Por su parte, el vecino de la fracción de terreno donado, así como asesor jurídico de los padres de familia de la escuela comunitaria de la colonia Emiliano Zapata C. Ricardo Martin de Jesús Ac Chávez, ahí establecida desde hace 18 años, destacó que para hacer las cosas, de acuerdo a la ley, se entregaron los documentos al titular de la coordinación regional del Conafe en la ciudad de Kantunilkin, municipio Lázaro Cárdenas Salvador Itzá Chávez.

Entre los documentos entregados están el contrato privado de la cesión de derechos celebrado entre el posesionario del terreno mayor (con su correspondiente plano), Julio Figueroa Cabello, donde funciona la escuela comunitaria de la colonia Emiliano Zapata y el Conafe; el acta de asamblea de padres de familia del 5 de diciembre donde se avala lo anterior y hacer el cambio de la mesa directiva de los padres de familia.
–Ayer supimos que el instructor comunitario Manuel Ángel Valle Cen renunció a continuar en la escuela; sin embargo, en la mañana de hoy, 19 de diciembre, llamó al servidor de la Nación adscrito a la coordinación regional de Bienestar la zona norte de Quintana Roo, con sede en Cancún Diego Martínez Morales para saber cómo estaba lo de la escuela– explicó.

Asimismo, por la tarde, en la colonia Emiliano Zapata, trascendió que la instructora, que también renunció, intentó conseguir una camioneta rentada para trasladar el mobiliario de la escuela que este jueves inició su periodo vacacional; a lo que el vecino dueño del vehículo se negó, enterado del conflicto de la reubicación de la escuelita, como cariñosamente la llaman, a un lugar lejano.
Valle Cen es uno de los jóvenes como otros en el país que permanecen dentro de la comunidad, de lunes a viernes e incluso los fines de semana ya que en algunos casos implementan proyectos de aprendizaje con los padres de familia. Cada instructor no percibe un sueldo, cobran un apoyo económico mensual para cubrir sus gastos personales, incluidos sus viajes a las sedes cada fin de mes para la entrega de la información educativa de sus alumnos, además de recibir información permanente para mejorar su intervención docente, esto que señalan los lineamientos de funcionamiento del Conafe.
Aclaró que hasta ahora ambas renuncias anunciadas a los padres se desconocen en la coordinación regional del Conafe, en la ciudad de Kantunilkin, municipio Lázaro Cárdenas; eso sí, el instructor nunca se quedó un fin de semana en la colonia, mientras la otra instructora apenas tenía un mes de laborar en el lugar.
Por eso, para evitar el saqueo de los pocos muebles del centro escolar comunitario, los padres de familia se turnarán el resto de diciembre para hacer guardias diurnas y nocturnas, advirtió Ac Chávez.
Subrayó que la cesión de derechos se da con el contrato privado celebrado entre el posesionario del terreno mayor, donde funciona la escuela comunitaria de la colonia Emiliano Zapata, Julio Figueroa Cabello y el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), a 10 minutos de la ciudad de Cancún, en el municipio Benito Juárez, Quintana Roo.
La fracción de terreno cedido tiene las medidas y colindancias siguientes, al norte 35 metros (colinda con el terreno que se fracciona del C. Julio Figueroa Cabello); al sur 35 metros (colinda con la calle principal); al este 21 metros (colinda con el terreno que se fracciona del C. Julio Figueroa Cabello) y al oeste 21 metros (colinda con el terreno del C. Ricardo Martin de Jesús Ac Chávez), todo con una superficie 735 metros cuadrados.
El plan de trabajo que se debe realizar con el recurso aportado (de 150 a 500 mil pesos del gobierno federal) por el programa La Escuela es Nuestra, que debe ser elaborado en conjunto con la nueva directiva de los padres de familia y el nuevo Comité Escolar de Administración Participativa (CEAP) tiene que señalar diferentes tipos de acción como equipamiento, materiales y servicio; acciones menores: mantenimiento y rehabilitación, y acciones mayores fijos. En el primer caso, se puede hacer adquisición de mobiliario y equipo escolar (libreros, equipo de laboratorio, computadoras, tabletas, televisores, impresoras, fotocopiadoras, proyectores, equipos de audio y video; equipo de seguridad y primeros auxilios (extintores, botiquín, señalamientos de áreas de seguridad, alarmas, protecciones para puertas y ventanas); material didáctico y educativo (papelería, instrumentos musicales, libros, adquisición de insumos y materiales impresos y en línea, software educativo).
Además para el segundo caso, acciones menores: mantenimiento y rehabilitación, se deben señalar mantenimientos generales (reparación de fugas en instalaciones hidrosanitarias, repellos, fisuras, vidrios rotos, cancelería, pintura, impermeabilización, red eléctrica, luminarias, sistemas de agua potable entre otros).
Del último punto, acciones mayores, dentro del plan de trabajo financiado por La Escuela es Nuestra, los padres pueden optar por lo más urgente entre construcción y reconstrucción de aulas, talleres, laboratorios, sanitarios, instalaciones deportivas, de protección (barda perimetral o cerco perimetral), cisternas, techumbres, rampas, Centros Integrales de Aprendizaje Comunitario (para comunidades Conafe) entre otras.
A simple vista, dijo, urge equipo de laboratorio, proyectores, equipos de audio y video; equipo de seguridad y primeros auxilios (extintores, botiquín, señalamientos de áreas de seguridad, alarmas, protecciones para puertas y ventanas); reparación de fugas en instalaciones hidrosanitarias, pintura, impermeabilización, red eléctrica, luminarias, sistemas de agua potable. Lo más urgente construcción y reconstrucción de aulas, sanitarios, instalaciones deportivas, barda perimetral o cerco perimetral), cisternas, techumbres y rampas.
–Sólo quiero añadir, por último, que todo el proceder de la comunidad Emiliano Zapata es conforme el acuerdo número 06/02/19 por el que se emiten las Reglas de Operación del Programa Educación Inicial y Básica Comunitaria para el ejercicio fiscal 2019, publicado en el Diario Oficial de la Federación de fecha 28 de febrero de 2019.
Silencio del Bienestar

Aunque El Despertador de Quintana Roo acudió a las instalaciones de la exSecretaría de Desarrollo Social (Sedesol) hoy Secretaría del Bienestar, en la avenida Yaxchilán por Uxmal, y quedaron en comunicarse para dar su punto de vista del tema expuesto, no hubo comunicación de parte de la titular de la delegación regional del Bienestar en la zona norte de Quintana Roo, Rubí Canto Rosado, a pesar de platicar con una asistente muy educada que dijo sin falta se comunicarían, por la tarde del 20 de diciembre, ni tampoco se reportó al día siguiente.

* El programa La Escuela es Nuestra tiene como objetivo entregar directamente recursos para la construcción, mantenimiento, equipamiento y gastos fijos de los planteles de educación básica a las comunidades escolares, a través de un Comité Escolar de Administración Participativa (CEAP).
** https://guia-quintana-roo.portaldeeducacion.com.mx/primaria-conafe/quintana-roo/index-3.htm
*** https://guia-quintana-roo.portaldeeducacion.com.mx/preescolar-conafe-estatales/quintana-roo/index-8.htm
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