Una inesperada escasez de queso de bola ha comenzado a inquietar a comerciantes y amantes de los antojitos en el municipio de José María Morelos, debido a un alza repentina en su precio y su progresiva desaparición de los anaqueles.
Hace apenas unas semanas, una bola grande de este tradicional queso holandés costaba alrededor de 350 pesos; hoy, su precio ha escalado hasta los 500 pesos en algunos puntos, y en muchos casos, simplemente ya no se encuentra.
“Ya casi no hay en ningún lado, y donde hay, está carísimo”, comentan usuarios en redes sociales. Incluso las porciones pequeñas han duplicado su valor, afectando a vendedores de marquesitas, salbutes y empanadas, quienes ahora se ven obligados a buscar el producto en otros municipios o pagar precios exorbitantes.
Hasta el momento, se desconoce qué ha provocado la escasez, pero el impacto ya se siente en los bolsillos… y en el sabor de los antojitos locales.

