WASHINGTON.- Funcionarios chinos y estadounidenses han planteado la perspectiva de reanudar las conversaciones sobre comercio entre ambos países luego de que el presidente Donald Trump aumentara la presión al anunciar una enorme ronda nueva de posibles aranceles.
Después de que Estados Unidos diera a conocer una lista de importaciones chinas por valor de 200 mil millones de dólares que podrían ser objeto de mayores gravámenes, el viceministro de Comercio de China, Wang Shouwen, dijo que “cuando tenemos un problema comercial debemos hablar de ello”.
Si bien la declaración se hizo en un contexto de nuevas amenazas de represalias por parte de Beijing, coincide con cierta disposición del equipo de Trump a reanudar conversaciones de alto nivel, según una persona familiarizada con la línea de pensamiento del Gobierno.
Las comunicaciones entre altos miembros de los gobiernos de Trump y de Xi se han desvanecido desde que una tercera ronda de negociaciones formales finalizó con escasos indicios de acuerdo a principios de junio.
Washington y Beijing tienen ahora unas siete semanas para llegar a un acuerdo o encaminarse a una guerra comercial que podría interrumpir las cadenas de suministro empresariales y elevar los precios a los consumidores del mundo.
Está previsto que los aranceles estadounidenses a 200 mil millones de dólares de productos chinos entren en vigor después del 30 de agosto, una vez que termine el proceso de consulta del Gobierno de Trump.
Si bien no hay conversaciones formales previstas, el diálogo entre ambos países continúa entre burócratas de menor nivel, según personas familiarizadas con el tema.
En lo que respecta al presidente estadounidense, durante una rueda de prensa en Bruselas, en la última jornada de la cumbre de la OTAN manifestó su certeza de que “terminaremos haciendo algo muy bueno con China. Ahora mismo estamos en una batalla comercial bastante desagradable, pero creo que en última instancia la resolveremos”.
