AGENCIAS
WASHINGTON.- México enfrenta la posibilidad de nuevos aranceles de al menos 10 por ciento a sus exportaciones hacia Estados Unidos, luego de que la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR) propusiera sanciones comerciales contra 60 economías bajo el argumento de que no han aplicado medidas suficientes para impedir la importación de bienes elaborados con trabajo forzado.
La propuesta coloca a México dentro del grupo de países que enfrentarían un gravamen adicional de 10 por ciento, junto con Canadá, Reino Unido, la Unión Europea y otras naciones consideradas socios comerciales estratégicos de Washington.
El gobierno estadounidense sostiene que la falta de controles efectivos contra mercancías vinculadas al trabajo forzado genera condiciones de competencia desleal para los trabajadores de ese país. “La falla de nuestros socios comerciales más importantes para abordar la importación de bienes hechos con trabajo forzado es inaceptable”, afirmó el representante comercial Jamieson Greer.
La medida forma parte de una investigación iniciada en marzo bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, mecanismo utilizado para responder a prácticas consideradas injustas. México figura entre las economías sujetas a revisión por presuntas deficiencias en la aplicación de prohibiciones a productos asociados con trabajo forzado.
Aunque los aranceles no entrarían en vigor de manera inmediata, la propuesta abrirá un periodo de consultas públicas y audiencias antes de una decisión definitiva. Los procedimientos formales comenzarán en julio.
La eventual imposición de nuevos gravámenes añadiría presión a la relación comercial entre ambos países, en momentos en que México ya enfrenta otras disputas arancelarias relacionadas con sectores industriales estratégicos y cuando la revisión del T-MEC se perfila como uno de los temas centrales de la agenda económica bilateral.

