AGENCIAS
WASHINGTON.- Estados Unidos confrontó abiertamente al Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil por la orden de arresto domiciliario impuesta al expresidente Jair Bolsonaro, a quien se investiga por su presunta implicación en un intento de golpe de Estado en 2023.
En un comunicado difundido por la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Washington acusó al juez brasileño Alexandre de Moraes de “utilizar las instituciones para silenciar a la oposición y amenazar la democracia”, y exigió que se permita a Bolsonaro defenderse públicamente. “¡Que Bolsonaro hable!”, expresó el pronunciamiento, replicado también en portugués.
La administración estadounidense ya incluyó a Moraes en su lista de sancionados por violaciones a derechos humanos, y anticipó que tomará medidas adicionales contra funcionarios judiciales brasileños. El juez, por su parte, justificó la nueva orden al acusar a Bolsonaro de violar restricciones previas al publicar contenido a través de las cuentas de sus hijos.
En días pasados, el gobierno de Donald Trump impuso un arancel del 50 % a las importaciones brasileñas, ligado al proceso contra Bolsonaro. Paralelamente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incorporó al magistrado en su lista de personas sancionadas.
Pese a la presión externa, el STF reafirmó que continuará el proceso judicial contra el exmandatario. La Procuraduría General de Brasil solicitó una condena de hasta 43 años de prisión por delitos como tentativa de golpe, abolición del orden democrático y participación en organización criminal.

