LONDRES.- Una investigación realizada por el Department of Medicine at Brigham Women Hospital confirma que la ingesta diaria de comidas muy saladas aumenta el riesgo de sufrir una muerta prematura. Según los investigadores, el riesgo de muerte prematura se elevó progresivamente por encima de la cantidad de los mil 200 miligramos diarios, por debajo de la cual se encontraba lo que podía considerarse el umbral de seguridad.
