El Colegio de Médicos Veterinarios de Quintana Roo alerta sobre la proliferación de servicios clandestinos y plantea un plan integral de esterilización y vacunación con respaldo oficial

SALVADOR CANTO

En Quintana Roo, la salud y el bienestar de miles de perros y gatos están en riesgo, no solo por la sobrepoblación en las calles, sino también por la proliferación de personas que se hacen pasar por médicos veterinarios sin contar con cédula profesional ni preparación adecuada.

Acudir a estos falsos veterinarios puede significar que las vacunas no tengan un manejo correcto de la cadena de frío, que los medicamentos sean inapropiados o que las cirugías se realicen sin condiciones higiénicas, poniendo en peligro no solo la vida de las mascotas, sino también la salud pública.

En este contexto, El Despertador de Quintana Roo conversó para el programa “De Viva Voz” con la MVZ Karla Ruiz Segura, presidenta, y la MVZ Gladys del Carmen Novelo Hernández, vicepresidenta del Colegio Mexicano de Médicos Veterinarios Zootecnistas Quintanarroense, quienes subrayaron la urgencia de implementar, con el apoyo del gobierno, un programa anual de esterilización y vacunación en clínicas certificadas, fortalecer la conciencia ciudadana y exigir la acreditación profesional de quienes atienden a los animales.

Cabe destacar que la entrevista se realizó previo a la toma de protesta de la nueva mesa directiva del Colegio, en la que ambas asumieron sus cargos junto con un equipo comprometido a mejorar la salud animal en el estado: MVZ Adolfo Romero Marrufo, secretario; Emilio Hernán Torre Sosa, tesorero, y Arturo Dzul León, vocal.

—¿Cómo funcionará el programa anual de esterilización y vacunación que proponen?

—Queremos implementarlo a través de un circuito de clínicas veterinarias de miembros del Colegio, para garantizar que los procedimientos se realicen en quirófanos y bajo estrictas medidas de higiene. Así evitamos intervenciones al aire libre y reducimos el riesgo de complicaciones, al mismo tiempo que controlamos la sobrepoblación y prevenimos enfermedades como la rabia. La idea es plantear el proyecto al gobierno municipal, a través de la Dirección de Ecología y Bienestar Animal, para que logre los resultados que se requieren.

—¿Qué tan grave es la situación de animales en calle?

—Es un problema serio. Hay personas que adoptan sin considerar la responsabilidad, o que alimentan animales callejeros sin esterilizarlos, lo que provoca camadas no deseadas. Lo ideal es capturarlos, esterilizarlos, vacunarlos y, si no hay posibilidad de adopción, devolverlos esterilizados para cortar el ciclo reproductivo. Pero también es clave que estén vacunados, porque un animal sin protección en la calle representa un riesgo para todos.

—¿Cuál es el riesgo de acudir a personas sin acreditación profesional?

—Muy alto. Pueden aplicar medicamentos incorrectos, realizar cirugías sin condiciones adecuadas o aplicar vacunas que han perdido efectividad por mal manejo. Eso pone en peligro la vida de la mascota y puede generar enfermedades transmisibles a humanos. La gente debe exigir la cédula profesional y verificarla en internet, además de comprobar que las cartillas tengan etiqueta, sello y firma del médico veterinario.

—¿Qué otros retos enfrentan como Colegio?

—Además del control poblacional, necesitamos elevar la capacitación continua de nuestros miembros para ofrecer la mejor atención. También queremos impulsar y apoyar la Ley de Bienestar Animal, porque es necesario que personal capacitado colabore, que se destine el presupuesto suficiente y que haya infraestructura. Una ley sin estos elementos queda solo en papel.

—En el caso del gusano barrenador, ¿qué medidas se requieren?

—Este parásito proviene de una mosca cuyas larvas destruyen tejido vivo. De una sola puesta pueden surgir más de 200 larvas. Antes había una granja de moscas estériles en Chiapas, pero hoy solo opera la de Panamá. El control requiere detección temprana y aviso inmediato a las autoridades para actuar.

—¿Qué mensaje dejan a la ciudadanía que tiene o pretende tener una mascota?

—Tener una mascota es una responsabilidad de por vida. Hay que vacunar, esterilizar y acudir siempre con médicos veterinarios certificados. Ahorrar unos pesos en servicios clandestinos puede costar muy caro, incluso la vida del animal. La salud de todos depende de la conciencia y compromiso que tengamos como sociedad.

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