Gaby Canto se lanza al mar con causa: 10 kilómetros de brazadas por la esperanza
30 Ene. 2026
* Desde el Centro Acuático Álamos, la nadadora afina su preparación rumbo a El Cruce Cancún–Isla Mujeres, un reto deportivo y humano que busca recaudar 20 mil pesos para apoyar a niñas y niños con cáncer, de la mano de Fundación Aitana.
Por Sergio Masté
Entre brazadas firmes, disciplina diaria y una convicción que va más allá del cronómetro, Elva Gabriela Canto Fernández, se prepara para enfrentar uno de los mayores desafíos de su carrera: “El Cruce”, la emblemática competencia de nado en aguas abiertas que conecta Cancún con Isla Mujeres, programada para el próximo 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer.
Con el lema “El agua los une y tu aportación los fortalece”, la nadadora convierte este reto personal en una causa solidaria. Su objetivo es recaudar 20 mil pesos que serán destinados a la atención integral de niñas y niños con cáncer, a través de la Fundación Aitana.
Desde el Centro Acuático Álamos, Gaby entrena a diario bajo la guía de su entrenador Gabriel Gutiérrez, quien destacó que la preparación lleva ya varios meses e incluye doble sesión de entrenamiento, trabajo en alberca, salidas al mar y una fuerte preparación mental. “La distancia no es corta, son 10 kilómetros que se hacen brazada a brazada, y la mente juega un papel clave”, subrayó.
El entrenamiento contempla el uso de aletas, paletas y snorkel en piscina, aunque el día del cruce será sin ningún aditamento, enfrentando el mar únicamente con técnica, resistencia y fortaleza psicológica. “En altamar hay momentos donde estás solo y la mente te puede jugar trampas; por eso hay que ir enfocados y también aprender a disfrutar el entorno”, compartió Gaby, quien recordó experiencias previas donde el clima impidió completar el recorrido.
PASADO Y FUTURO
Elva Gabriela intentó por primera vez “El Cruce” hace más de dos décadas, cuando entrenaba en la Cruz Roja, pero distintas circunstancias le impidieron concretarlo. Con los años, reconoce que las barreras no solo fueron físicas, sino mentales. “Aparece el miedo al tiburón, a la profundidad, a no lograrlo; con apoyo y madurez aprendí a superarlo”, relata.
Su primer intento formal llegó en 2022, aunque la naturaleza volvió a interponerse. Una tormenta obligó a suspender la prueba tras apenas tres kilómetros. Aun así, la experiencia dejó huella: mantarrayas y tortugas aparecieron bajo el agua, recordándole la fuerza y belleza del mar.
En 2023, cuando retomó un intenso entrenamiento, una fractura en el pie tras caer de unas escaleras la obligó a frenar de nuevo. Lejos de rendirse, se prometió volver más fuerte. “La resiliencia es clave”, afirma.
Ya en 2024, con todo listo, el clima volvió a cambiar la historia. La Marina modificó la ruta y el esperado cruce se transformó en un circuito de 10 kilómetros contra corriente, un giro inesperado que puso a prueba, una vez más, su fortaleza física y mental. El 2025 tomó una pausa y este 2026 sabe que tiene una cita con el destino.
La causa solidaria suma el respaldo de Fundación Aitana, representada por Fernando López, quien explicó que los recursos recaudados se destinan a quimioterapias, estudios médicos, insumos hospitalarios y acompañamiento para pacientes oncológicos infantiles en Quintana Roo. Además, señaló que los apoyos pueden realizarse en efectivo o en especie, como despensas y artículos de limpieza, y que los donativos son deducibles de impuestos, con total transparencia.
LA TERCERA ES LA VENCIDA
Este será el tercer intento de Gaby por completar El Cruce, ahora con un significado aún más profundo. “Esta vez es diferente, es con causa. Conocer la Fundación Aitana me llegó al corazón”, expresó, al invitar a la ciudadanía a sumarse, sin importar el monto. “Lo importante es la acción y que nazca del corazón”.
Así, el próximo 8 de marzo, cada brazada de Gaby Cantó no solo buscará tocar tierra firme en Isla Mujeres, sino también acercar esperanza a quienes más lo necesitan, demostrando que el deporte, cuando se nada con el corazón, puede cambiar vidas.
La iniciativa se realiza en conjunto con Fundación Aitana A.C., organización que trabaja bajo el principio “Nadie lucha solo” y que acompaña a menores y sus familias durante el proceso de la enfermedad. Para lograr la meta, se habilitaron donaciones vía transferencia bancaria y plataformas digitales; las aportaciones, se informó, son deducibles de impuestos. Los donativos pueden realizarse a la cuenta de Unidos por Aitana A.C. en Citibanamex, cuenta 5693216, sucursal 7005, con CLABE 002691700556932164. “Corazones en movimiento” acompaña este esfuerzo que busca convertir cada brazada en esperanza.
RECUADRO
Durante años, Elva Gabriela Cantó Fernández le tuvo miedo al mar. No era un temor menor: la inmensidad del agua, las corrientes impredecibles y la idea de encontrarse con un tiburón la mantenían a distancia de las aguas abiertas. Sin embargo, el deseo de superarse siempre fue más fuerte.
Su historia con el agua comenzó en el puerto de Sisal, Yucatán, donde desde pequeña aprendió a admirar la belleza del océano y a respetar su fuerza.
Con miedo, respeto y determinación, Elva Gabriela Cantó Fernández sigue escribiendo su historia en el mar. Una historia donde las medallas cuentan, pero donde el verdadero triunfo está en atreverse a enfrentar las olas, una y otra vez, hasta que el Caribe finalmente le conceda ese anhelado arribo a la orilla,

















