Aprueban diputados aumentos a partir de 2026 en zonas arqueológicas y museos, así como en el cobro a los turistas que ingresen al país; empresarios advierten impactos a la afluencia de visitantes y la competitividad del Caribe mexicano; incrementos a 26 rubros, entre ellos refrescos, tabacos, bebidas energéticas, videojuegos y sueros orales
REDACCIÓN
CANCÚN.- Los aumentos aprobados el miércoles por la Cámara de Diputados a la Ley Federal de Derechos tendrán un impacto directo en Quintana Roo, principal destino turístico del país. A partir del 1 de enero de 2026, los visitantes extranjeros pagarán el doble por ingresar a las zonas arqueológicas y museos de México, además de enfrentar un nuevo incremento en el cobro migratorio conocido como Derecho de No Residente (DNR).
La reforma, promovida por el Gobierno federal y avalada por la mayoría de Morena y sus aliados, establece que el precio del boleto para acceder a los sitios arqueológicos de categoría I —entre ellos Tulum, Cobá, San Gervasio, Xelhá, Kohunlich y el Museo Maya de Cancún— pasará de 95.58 a 209 pesos. En la categoría II, que incluye Dzibanché, Kinichná y Chacchoben, el costo subirá de 80 a 160 pesos, mientras que en la categoría III, donde se encuentran El Rey, Oxtankah, Muyil y El Meco, pasará de 75 a 145 pesos.
Los visitantes mexicanos y los extranjeros con residencia en el país conservarán descuentos de 50% para los sitios de categoría I y de 45% para las categorías II y III. Así, un residente pagará 105 pesos por entrar a Tulum, 90 por Chacchoben y 80 por El Meco. Sin embargo, la nueva legislación excluyó de tan elevados aumentos a las zonas de Yucatán —Chichén Itzá, Uxmal y Dzibilchaltún— al crear una categoría especial con tarifa de 104 pesos, lo que las deja en ventaja frente a los sitios quintanarroenses, cuyos costos serán el doble.
En contraste, la zona arqueológica de Ichkabal, recientemente abierta en Bacalar, no aparece en las listas de tarifas, por lo que en principio no deberá cobrar entrada durante 2026. No obstante, los demás sitios del estado sí aplicarán los nuevos precios, lo que podría desalentar el turismo extranjero y modificar los flujos de visitantes, según especialistas del sector.
A estos ajustes se sumará el aumento de 14.2% en el Derecho de No Residente (DNR), que pagan los turistas internacionales al ingresar a México sin permiso laboral. El cobro pasará de 861 a 983 pesos por persona, lo que representa el segundo incremento consecutivo en dos años. Este pago se aplica principalmente a quienes llegan por vía aérea, aunque desde 2025 comenzó a cobrarse también a los pasajeros de cruceros, en 5 dólares por persona, con un alza programada a 10 dólares para mediados de 2026.
Mayoría de ingresos será para militares
De acuerdo con el Programa Sectorial de Turismo, el 80.4% de los viajeros internacionales que ingresan a México por avión lo hacen a través de cuatro destinos: Cancún, Ciudad de México, Los Cabos y Puerto Vallarta. Cancún concentra el 43.8% de ese flujo, por lo que Quintana Roo aporta la mayor parte de la recaudación nacional del DNR. A pesar de ello, los ingresos no se destinan al fortalecimiento local del turismo ni de la infraestructura migratoria, ya que el 67% del total seguirá asignado a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) para financiar proyectos como el Tren Maya y los hoteles del Grupo Mundo Maya.
El 33% restante se concentrará en la Tesorería de la Federación sin destino específico. Así, los recursos recaudados en el estado más turístico del país no regresarán en forma de inversión pública, lo que ha generado inconformidad entre representantes empresariales y legisladores de oposición.
Avalancha de incrementos
En total, los diputados aprobaron incrementos en 26 rubros, que incluyen además productos de consumo como refrescos, tabacos, bebidas energéticas, videojuegos y sueros orales. El Gobierno federal argumenta que las medidas buscan “reflejar el costo real” de los servicios y fortalecer la capacidad del Estado para atender el aumento en el flujo de visitantes, garantizar la seguridad y proteger el patrimonio cultural.
Sin embargo, legisladores opositores y analistas fiscales consideran que los aumentos responden a la necesidad de obtener ingresos extraordinarios para financiar el gasto público, sin un beneficio directo para las entidades que más contribuyen al turismo nacional.
Los diputados de Morena y el PVEM por Quintana Roo — Humberto Aldana Navarro, Mildred Ávila Vera, Santy Montemayor Castillo, Marybel Villegas Canché, Enrique Vázquez Navarro y Juan Luis Carrillo Soberanis— votaron a favor de la reforma sin promover modificaciones que redujeran el impacto local. Ninguno solicitó una excepción para Tulum, tercer sitio arqueológico más visitado del país, ni para Cobá, que también registra gran afluencia de turistas.
Para el sector turístico, la decisión encarecerá la experiencia del visitante y reducirá la competitividad frente a otros destinos del Caribe. Los aumentos coinciden con un contexto en que los operadores de cruceros y las aerolíneas ya aplican nuevas tarifas por impuestos federales y estatales.
Los ajustes, que entrarán en vigor en 2026, duplicarán el costo de entrada a los principales atractivos de Quintana Roo y encarecerán la llegada de millones de turistas internacionales. Aunque el Gobierno federal los presenta como una medida de fortalecimiento fiscal, en el estado más visitado del país se teme que terminen afectando al sector que más impulsa su economía. (Con información de El País / Reforma)













