AGENCIAS
DAVOS.- La conferencia anual del Foro Económico Mundial inició en Davos en un contexto marcado por una creciente confrontación geopolítica, con Groenlandia como uno de los ejes centrales de la agenda y como símbolo del deterioro de la relación transatlántica.
La postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reclamar el control de Groenlandia ha elevado la tensión con sus aliados europeos a niveles no vistos desde la crisis de Suez. Washington ha advertido que está dispuesto a avanzar “por las buenas o por las malas”, lo que ha provocado respuestas políticas y económicas de países europeos que respaldan a Dinamarca y a la isla ártica.
Trump, quien publicó una imagen de IA en la que se le ve plantando la bandera estadounidense en territorio de Groenlandia adelantó que en Davos prevé mantener reuniones multilaterales sobre Groenlandia, luego de conversar con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. En paralelo, líderes europeos analizan posibles represalias ante la amenaza estadounidense de imponer nuevos aranceles, aunque el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, advirtió que una escalada comercial no sería prudente.
La agenda del foro reúne a figuras clave como Emmanuel Macron, Ursula von der Leyen, Friedrich Merz y Mark Carney, así como a aliados políticos de Trump, entre ellos Javier Milei y Nigel Farage. También se espera la participación del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en un momento en que crece la inquietud por una posible reducción del respaldo estadounidense a Kiev.
El encuentro se desarrolla además con una amplia presencia del sector tecnológico y con la participación de delegaciones de China, Medio Oriente y otros países emergentes. Aunque la inteligencia artificial y la economía global figuran en el programa, la incertidumbre geopolítica domina las discusiones.

