MÉXICO.- Los ingresos petroleros de México caerán por debajo del billón de pesos en 2027, al estimarse en 910,868 millones, una reducción de 293,400 millones respecto a lo aprobado para 2026, según proyecciones de la Secretaría de Hacienda.
El ajuste marca un cambio relevante en la estructura de las finanzas públicas, al romper con los niveles superiores al billón registrados en varios años recientes y reflejar una menor dependencia del petróleo como fuente de ingresos.
La principal causa es la caída prevista en el precio de la mezcla mexicana, que pasaría de 77.3 dólares por barril en 2026 a 54.7 en 2027, una diferencia de 22.6 dólares. A ello se suma una reducción en el volumen de exportación, que bajaría de 521,000 a 427,600 barriles diarios.
Aunque se anticipa un ligero aumento en la producción, de 1.794 a 1.806 millones de barriles diarios, el menor precio internacional y la menor exportación limitarán los ingresos totales.
El impacto se reflejará también en su peso dentro de la economía: los ingresos petroleros representarían 2.3% del PIB en 2027, frente a 3.1% estimado para 2026, el nivel más bajo en una década.
Hacienda prevé que la caída no será compensada por el tipo de cambio, pese a un peso ligeramente más débil. En cambio, el gobierno apuesta por mayores ingresos tributarios, que crecerían más de 347,700 millones de pesos mediante fiscalización y combate a la evasión.
Esta tendencia consolida el desplazamiento del petróleo como eje fiscal: los ingresos tributarios pasarían de 57.7% del total en 2017 a 61.7% en 2027, mientras los petroleros caerían a 9.09%. (Con información de Expansión)

