Por Jeshua Masté – Purple Hat Coders
MÉRIDA.- Si tienes una licencia de conducir de Yucatán, hay una probabilidad alta de que tu nombre, domicilio, teléfono, CURP, RFC, fecha de nacimiento, tipo de sangre y contacto de emergencia estén hoy en manos de un ciberdelincuente. El 13 de septiembre, el portal Sol Yucatán reportó que un atacante identificado como “Eternal” puso presuntamente a la venta en un foro clandestino la información de 373 mil licencias de conducir del estado, con un precio de apenas 500 dólares por el paquete completo. Menos de lo que cuesta un mes de renta en Mérida. Ese es el valor que le pusieron a los datos de cientos de miles de yucatecos.
Lo que más me llama la atención de este caso es quién está detrás. “Eternal” no es un nombre nuevo en esta columna. Es el mismo atacante que en agosto de 2025 expuso más de 500 mil registros del padrón de JAPAY, incluyendo datos del propio Gobernador del Estado. Yucatán ya lo conoce. Ya lo había padecido. Y aun así, volvió a encontrar una puerta abierta. Además del precio de venta, el atacante habría exigido al Gobierno de Yucatán un pago de 5 mil dólares a cambio de no divulgar masivamente la información. Dos frentes al mismo tiempo: venta al mejor postor y extorsión directa al gobierno.
La información expuesta en este caso es especialmente sensible porque no es del tipo que se puede cambiar fácilmente. No hablamos de una contraseña que se restablece en dos minutos. Hablamos de tu CURP, tu RFC, tu tipo de sangre y el nombre y teléfono de tu contacto de emergencia. Esos datos no cambian, y una vez que circulan en foros donde cualquiera puede comprarlos, pueden usarse durante meses o años para construir fraudes muy convincentes, suplantar tu identidad ante instituciones o simplemente venderse una y otra vez a distintos compradores.
Hasta la fecha de esta columna, el Gobierno de Yucatán no ha emitido un comunicado oficial confirmando ni desmintiendo el incidente de manera específica. El experto en ciberseguridad Víctor Ruiz, fundador de SILIKN, empresa mexicana de análisis de amenazas digitales, fue quien alertó públicamente sobre la magnitud de lo que habría sido comprometido. Si el patrón de respuestas anteriores se repite, es probable que la versión oficial hable de datos desactualizados o sistemas ajenos a la infraestructura actual. Lo que no cambia, independientemente de la versión oficial, es que esa información existe, que alguien la tiene y que hay yucatecos reales detrás de cada uno de esos 373 mil registros.
Si tienes licencia de conducir yucateca, te recomiendo estar atento a llamadas o mensajes que mencionen datos muy específicos tuyos, incluyendo tu tipo de sangre o tu contacto de emergencia. Esa información no debería estar en manos de desconocidos y si alguien la menciona en una llamada que no pediste, es una señal de alerta. Repórtalo al 088 de la Policía Cibernética y avisa a tu banco de inmediato si detectas cualquier movimiento inusual.

