GUANAJUATO.- La disputa por el robo de combustible en Guanajuato entró en una nueva fase tras la consolidación de dos alianzas criminales opuestas: el Cártel Jalisco Nueva Generación con “Los Chapitos” y el Cártel de Santa Rosa de Lima con el Cártel del Golfo, una reconfiguración que, según la Fiscalía General de la República, profundiza la violencia en el estado.
El delegado de la FGR, Juan Francisco Vera Ayala, explicó que el cambio responde a la batalla por el control de ductos estratégicos de Pemex ubicados principalmente en la zona Laja-Bajío y el llamado “Triángulo de las Bermudas”, integrado por Salamanca, Villagrán, Juventino Rosas, Celaya y Apaseo el Alto.
De enero a abril de 2026, el Grupo de Inteligencia Operativa aseguró 1 millón 303 mil 781 litros de combustible robado, cifra que refleja la dimensión económica del mercado ilegal.
“Los grupos delictivos, derivado del pleito intestino, se están movilizando en las zonas de predominio de uno y otro grupo”, declaró Vera Ayala al diario La Jornada, al señalar que numerosos homicidios están ligados a ajustes internos.
La confrontación comenzó cuando el CJNG intentó desplazar al CSRL del negocio del huachicol, actividad que el grupo fundado por José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, dominaba desde 2014 mediante tomas clandestinas y redes locales.
La captura de “El Marro” en 2020 no desarticuló el negocio. Las investigaciones federales sostienen que evolucionó hacia contrabando internacional, lavado de dinero, empresas fachada y exportaciones ilegales de hidrocarburos hacia Estados Unidos bajo etiquetas falsas.
Operativos recientes reflejan esa presión: en abril fueron recuperados más de 400 mil litros, además de nueve detenidos en Salamanca e Irapuato también. (Con información de Infobae)

