HUMBERTO ALDANA: PRIMERO, EL TRABAJO – DE VIVA VOZ
10 Ene. 2026
El Diputado Federal por Quintana Roo admite interés en ser considerado para la presidencia municipal de Cancún, aunque “hay tiempos para todo”; Morena es un partido fuerte, pero debe cuidarse y postular perfiles que sí representen a la 4T
SALVADOR CANTO
Con la mirada puesta en los grandes debates nacionales y sin ocultar su interés por participar en el futuro político local, el diputado federal Humberto Aldana traza un recorrido que va del origen de Morena en las calles hasta los dilemas que hoy enfrenta el poder rumbo a 2027. En entrevista con El Despertador, el legislador reconoce que le gustaría ser considerado para la presidencia municipal, aunque deja claro que los tiempos, los métodos y la decisión final corresponden al partido y, sobre todo, a la ciudadanía a través de encuestas.
Desde esa postura y De Viva Voz, Aldana hace un ejercicio de memoria política al recordar los años en que Morena era apenas un movimiento social que recababa firmas, daba pláticas en parques y operaba con recursos mínimos. En ese contexto, reconoce a Rafael Marín Mollinedo como uno de los fundadores de Morena en Quintana Roo, subrayando que muchas de las figuras que hoy ocupan cargos públicos surgieron de ese trabajo territorial y no de estructuras de poder.
A lo largo de la conversación, el diputado abordó los principales ejes de su agenda legislativa: la defensa del derecho humano al agua y el proceso jurídico para revertir la concesión de Aguakan; la Ley de Bienestar Animal, que busca erradicar prácticas de crueldad normalizadas; y la Reforma Electoral, donde el debate sobre las diputaciones plurinominales, el financiamiento a partidos y la calidad de la representación vuelve al centro de la discusión pública.
Entre definiciones políticas, autocrítica y proyección personal, Aldana insiste en que las aspiraciones no pueden ir por delante del trabajo, y que solo el contacto con la gente, la rendición de cuentas y la congruencia ideológica pueden validar cualquier encargo futuro. El reto, sostiene, no es solo ganar elecciones, sino sostener un proyecto de transformación con principios y legitimidad social.
—Diputado, usted es identificado como parte del Morena original. ¿Cómo recuerda esos primeros años?
—Morena no nació como partido, nació como movimiento. Éramos pocos, no había recursos, había mucha discreción y hasta miedo. Recabábamos firmas, dábamos pláticas en parques, tocábamos puertas. Veníamos del movimiento del gobierno legítimo después del 2006. Esa historia es importante recordarla, porque explica por qué hoy estamos donde estamos.
—En ese proceso, ¿quiénes fueron clave en la construcción del movimiento en Quintana Roo?
—Hubo muchas personas valiosas. En particular, hay que reconocer que Rafael Marín Mollinedo, el profesor Max Vega Tato (†), Ricardo Velazco, fueron de los fundadores de Morena en el estado. Desde las Casas del Movimiento se fue construyendo una estructura territorial que después permitió el crecimiento del partido. Morena se hizo desde abajo, no desde el poder.
—Por otro lado, ¿qué destacaría de su primer año como diputado federal?
—Fue un año muy importante por la cantidad de reformas constitucionales. Se fortalecieron los programas sociales como derechos, se avanzó en salario mínimo, se recuperó el control de Pemex y la CFE, se reformó el Poder Judicial, la Guardia Nacional y se ampliaron las becas del Bienestar. Fue un Congreso con carácter casi constituyente.
—¿Cómo se repartieron el trabajo legislativo?
—Trabajamos en mancuerna con mi compañera Mildred Ávila. Ella ha impulsado temas fundamentales en materia de derechos de las mujeres. En mi caso, me enfoqué en medio ambiente, agua, bienestar animal y temas estructurales que tienen impacto directo en la vida cotidiana de la gente.
—Todavía hay confusión ciudadana: ¿qué hace realmente un diputado federal?
—Nuestra función es legislar. Hacemos leyes federales y generales, reformamos las existentes y aprobamos presupuestos. No somos autoridad ejecutiva ni municipal. Muchas demandas ciudadanas son legítimas, pero no siempre corresponden a nuestro ámbito. Aun así, gestionamos y acompañamos a la gente.
—Cuando fue diputado local encabezó la defensa del derecho al agua. ¿En qué punto está el caso Aguakan?
—La batalla jurídica sigue, pero hay avances. El agua ya está reconocida como un derecho humano. La concesión tuvo irregularidades graves, como la ampliación anticipada hasta 2053. Hubo una consulta popular donde la gente pidió que se revirtiera la concesión y eso fortalece la posición del Estado.
—¿Es viable que el Estado asuma el control del servicio?
—Sí. Inicialmente tendría que hacerlo CAPA. Mi postura es que el Estado debe garantizar el derecho al agua. Las concesiones eternas y los abusos no pueden continuar. Habrá que revisar activos, pasivos y condiciones reales del servicio, pero el objetivo es que la gente tenga agua de calidad y a precio justo.
—Tiene pendiente una iniciativa en materia de bienestar animal. ¿De qué trata?
—Buscamos armonizar la ley secundaria con la reforma constitucional. No se trata de otorgar derechos como a las personas, sino de reconocer la responsabilidad humana. No estamos de acuerdo con espectáculos basados en el sufrimiento animal. Es un tema de conciencia social, ambiental y también de salud pública.
—¿Incluye a todos los sectores?
—Sí. Hablamos de toros, gallos, caballos, delfines, animales de compañía y de consumo. Se plantea un Consejo de Bienestar Animal con participación del Estado, especialistas, asociaciones y sectores productivos. Es una visión integral.
—La Reforma Electoral será uno de los grandes temas del año. ¿Cuál es su postura?
—Es un tema complejo. No se trata solo de reducir el número de diputados, sino de mejorar la calidad de la representación. El financiamiento de partidos, el gasto de campañas y las diputaciones plurinominales deben revisarse con seriedad.
—¿Qué propone respecto a los plurinominales?
—Que tengan mayor legitimidad. Que hagan campaña y que su acceso esté vinculado a votos reales, no solo a listas partidistas. La gente cuestiona cómo llegan algunos diputados y ese reclamo es válido. Hay que corregir sin desmantelar el sistema.
—¿Cómo ve a Morena rumbo a las elecciones de 2027 en Quintana Roo?
—Morena es un partido fuerte, pero debe cuidarse internamente. No se trata solo de ganar, sino de postular perfiles probos, que representen verdaderamente la Cuarta Transformación. Las decisiones se tomarán a nivel nacional, mediante encuestas serias.
—En redes sociales se menciona su nombre como posible aspirante a la presidencia municipal. ¿Qué responde?
—No conozco esas listas. En redes hay de todo. Claro que me gustaría estar donde más pueda ayudar a la gente, pero no hay destapes. El partido y la ciudadanía, a través de encuestas, decidirán. No se puede aspirar sin antes haber hecho un trabajo que te valide con la gente.
—¿Entonces sí existe ese interés?
—Existe la disposición de servir donde el partido y la gente lo consideren. Las aspiraciones no deben ir por delante del trabajo. Hay tiempos para todo. Yo estaré a las órdenes de mi partido y, sobre todo, de la gente.
—¿Algún mensaje para la ciudadanía?
—Que participen, que no vendan su dignidad, que se informen y conozcan a quienes aspiran a gobernar. La democracia se construye con conciencia, cercanía y rendición de cuentas. Ese es el reto que tenemos por delante.
























