LOS ÁNGELES.- Un problema matemático que había resistido durante casi seis décadas encontró solución en cuestión de horas gracias a un sistema de inteligencia artificial. El reto pertenecía a una lista de conjeturas del matemático Paul Erdős, conocidas por su dificultad y por haber desafiado a generaciones de especialistas.
Durante años, investigadores intentaron resolverlo siguiendo una misma estrategia: traducir el problema a un lenguaje más abstracto, apoyándose en herramientas avanzadas del análisis matemático. Sin embargo, todos esos esfuerzos terminaron en el mismo punto muerto.
La sorpresa llegó cuando una versión avanzada de ChatGPT abordó el problema desde un ángulo distinto. En lugar de recurrir a métodos complejos, trabajó directamente con conceptos más básicos de la aritmética y reinterpretó una herramienta clave, la llamada función de Von Mangoldt. Ese cambio de enfoque permitió evitar el obstáculo que había frenado a los expertos.
El resultado llamó la atención de la comunidad científica, incluido el matemático Terence Tao, quien señaló que el caso es relevante porque muchos especialistas habían seguido una “ruta equivocada” desde el inicio. La inteligencia artificial, en cambio, no se limitó a esa tradición y exploró una alternativa más directa.
Más allá de la rapidez —alrededor de 80 minutos—, lo que destaca es la forma en que se alcanzó la solución. El sistema no solo aplicó reglas conocidas, sino que reorganizó ideas matemáticas de una manera poco habitual.
Aun así, los expertos subrayan que el trabajo debe ser verificado formalmente antes de considerarse definitivo. Este proceso es esencial en matemáticas, donde una demostración debe ser revisada con extremo rigor.
El episodio no significa que las máquinas sustituyan a los investigadores, pero sí apunta a un cambio importante: la inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta capaz de ofrecer nuevas perspectivas en problemas que llevan años sin resolverse. (Con información de RT)

