Centenares de bardas pintadas que promueven a personajes de la Cuarta Transformación se multiplican en las calles de Quintana Roo desde hace meses, sin que las autoridades electorales impongan sanciones
SALVADOR CANTO
CANCÚN.- Mientras las autoridades electorales guardan silencio, en las calles de Cancún y otros municipios de Quintana Roo se libra desde hace meses una campaña política que legalmente aún no inicia. Bardas pintadas, mensajes ambiguos y nombres bien posicionados principalmente de personajes que forman parte de la llamada “Cuarta Transformación”, comienzan a multiplicarse en colonias, avenidas y zonas populares, en lo que a todas luces parece una carrera adelantada rumbo a las elecciones de 2027.
Esta situación quedó en evidencia tras diversas denuncias ciudadanas recibidas en el buzón de “Fiscal Social” de El Despertador, donde lectores pidieron visibilizar lo que consideran actos anticipados de campaña. A partir de estos señalamientos, el equipo de investigación hizo un recorrido por distintos puntos de la ciudad para documentar el fenómeno, confirmando la presencia de decenas de bardas con mensajes de posicionamiento político.
El fenómeno no es aislado ni discreto. Por el contrario, se trata de una auténtica avalancha de propaganda política que, bajo el argumento de informes legislativos o mensajes ambiguos, promueve a personajes con aspiraciones claras a la gubernatura o a las presidencias municipales, particularmente la de Benito Juárez, cuyo principal bastión es Cancún.
De acuerdo con rotulistas de la ciudad, cada barda pintada tiene un costo que oscila entre mil 800 y dos mil 500 pesos, dependiendo del tamaño, la ubicación y el volumen contratado. Multiplicadas por cientos, estas pintas representan una inversión considerable que difícilmente podría pasar inadvertida para las autoridades electorales.
Sin embargo, frente a esta proliferación de propaganda, el Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO) parece caminar con los ojos vendados. Más que vigilancia institucional, lo que se percibe es una cómoda pasividad que permite que la promoción personalizada avance sin obstáculos, mientras el árbitro electoral observa desde la barrera.
La normativa establece que funcionarios como diputados o senadores pueden difundir sus informes legislativos una semana antes y una semana después de su presentación. Pero esos plazos ya expiraron y las bardas continúan apareciendo como si el calendario electoral fuera una mera sugerencia.
Entre los nombres que más se repiten en esta cartografía anticipada figuran Maribel Villegas, Jorge Sanén, Alberto Batun, Humberto Aldana, Mildred Ávila, Anahí González y el senador Eugenio “Gino” Segura. También aparece el ambiguo mensaje de “Mejor Pablo”, sin que quede claro si se refiere a Pablo Bustamante, titular de la Secretaría del Bienestar estatal, o a Pablo Gutiérrez, secretario del Ayuntamiento de Benito Juárez.
El procedimiento para sancionar estos actos es claro: el IEQROO debe recibir las denuncias e investigar mediante el Procedimiento Especial Sancionador, y posteriormente turnar el expediente al Tribunal Electoral de Quintana Roo (TEQROO), instancia responsable de determinar si existen actos anticipados de campaña y aplicar sanciones que van desde amonestaciones públicas y multas, hasta la pérdida del derecho a ser candidato.
Pero en la práctica, el engranaje institucional parece detenido.
La paradoja es evidente: mientras la dirigencia estatal de Morena promete abrir investigaciones internas para garantizar un “piso parejo” y prohibir propaganda anticipada, en las calles la promoción política sigue creciendo sin freno. Eventos multitudinarios, como el realizado recientemente en Playa del Carmen con Gino Segura como figura central, o las asambleas en el fraccionamiento Prado Norte con Jorge Sanén, Mildred Ávila y Humberto Aldana, refuerzan la sensación de que la contienda ya comenzó.
Incluso, durante el pasado fin de semana comenzaron a aparecer en algunos puntos del estado estructuras y operadores políticos que se identifican como “Los Amigos de Rafa”, en alusión al aún director de Aduanas Rafael Marín, donde ya se habla de la designación de coordinadores por distrito y por municipio, en lo que parece otro engranaje más de la maquinaria política que se mueve anticipadamente.
Y mientras las bardas hablan, las autoridades electorales callan. ¿Quién sanciona al Ieqroo por omiso y fomentar la impunidad? En Quintana Roo, al menos por ahora, la ley parece escrita… pero en pintura sobre muros.

























