Eduardo May
MÉRIDA.- El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) advirtió un deterioro en las finanzas públicas federales, al registrar una caída real de 5.8 por ciento en la recaudación del Impuesto sobre la Renta (ISR) durante mayo, mientras el gasto público aumentó 2.8 por ciento, situación que amplía la brecha entre ingresos y egresos del Gobierno federal y enciende focos amarillos sobre la sostenibilidad fiscal.
Al presentar su informe económico mensual, el organismo señaló que una menor recaudación, atribuida principalmente a un menor cumplimiento de las obligaciones fiscales, podría comprometer el financiamiento de programas públicos e incluso representar un riesgo para la calificación crediticia del país.
En el caso de Yucatán, el IMEF consideró que la economía se encuentra en “punto muerto”, al advertir un estancamiento derivado de la escasa inversión en infraestructura y del retraso en proyectos de gran escala que aún no inician operaciones.
El reporte indica que, pese a este panorama, la expectativa de crecimiento para la entidad se mantiene en 1.1 por ciento al cierre del año. Asimismo, prevé la creación de poco más de 2 mil empleos formales, aunque durante el último mes se perdieron 593 plazas registradas ante el IMSS.
El organismo también alertó que la inflación anual en Mérida alcanzó 4.6 por ciento, por encima del promedio nacional de 3.94 por ciento, impulsada por el aumento en los precios de alimentos básicos, además de servicios de preparación de alimentos, transporte aéreo y taxis.
Según el IMEF, este comportamiento reduce el impacto de los incrementos salariales y afecta con mayor intensidad a los trabajadores de menores ingresos. Aun así, Yucatán mantiene una tasa de desocupación de 1.5 por ciento, inferior al promedio nacional de 2.5 por ciento.

