AGENCIAS
NAHUNTA.- Incendios forestales en el sureste de Estados Unidos han destruido casi 50 viviendas en Georgia y obligado a evacuaciones masivas, mientras la sequía prolongada y los vientos intensos aceleran la propagación de las llamas, informaron autoridades estatales.
El avance más crítico se concentra en el condado Brantley, donde un incendio creció seis veces en medio día y llegó a amenazar cerca de mil viviendas, tras arrasar decenas de casas el día previo. En conjunto, los dos mayores siniestros han quemado más de 80 kilómetros cuadrados, mientras otros focos permanecen activos.
Las autoridades reconocieron que la velocidad del fuego sorprendió a residentes que no recibieron alertas oportunas. “Desearía haber sabido algo más”, relató Brianna Elliott, quien abandonó su casa y al intentar regresar encontró bloqueado el acceso por las llamas. “Habría dado la vuelta y habría ido a buscar a mis animales”, añadió.
Las condiciones climáticas explican la magnitud del desastre. El sureste de Georgia acumula apenas 28 centímetros de lluvia desde septiembre, casi 38 centímetros por debajo de lo habitual, lo que llevó a emitir la primera prohibición de quemas en la historia estatal. Además, la vegetación seca y los suelos pantanosos con restos orgánicos son “súper inflamables”, advirtió Seth Hawkins.
El gobernador Brian Kemp declaró el estado de emergencia en más de la mitad de los condados, mientras continúan las órdenes de evacuación que ya superan las 800 personas solo en Brantley. Equipos de emergencia trabajan en la apertura de cortafuegos ante el riesgo de que ráfagas dispersen brasas hacia zonas habitadas.
En Florida, donde se reportan 131 incendios activos y 88 kilómetros cuadrados afectados, autoridades advierten que se trata de una de las peores temporadas en décadas. El humo ya afecta la calidad del aire en ciudades como Atlanta y Jacksonville, con niveles considerados insalubres para la población. este jueves y viernes

