Eduardo May
MÉRIDA.- La inseguridad en las carreteras del centro y sureste del país continúa elevando los costos del transporte de mercancías y afectando al turismo carretero hacia la Península de Yucatán. Durante el primer semestre de 2026, el robo a tractocamiones y unidades de carga provocó pérdidas estimadas en mil 200 millones de pesos, mientras el corredor Puebla-Veracruz-Tabasco se mantiene entre los más peligrosos para los transportistas.
Francisco Álvarez Cuevas, integrante del Comité Consultivo del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en Yucatán, informó que los asaltos, robos y agresiones contra el transporte de carga aumentaron 9 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado. Explicó que este fenómeno termina impactando directamente en la economía de las familias, ya que las empresas trasladan los mayores costos operativos al precio final de los productos.
El especialista señaló que esta situación contribuye a la presión inflacionaria en Yucatán. Recordó que, en junio, Mérida registró una inflación de 4.15 por ciento, por encima de la media nacional de 3.37 por ciento, diferencia que el IMEF atribuye, entre otros factores, al incremento de los robos en las carreteras federales.
Por su parte, el presidente de Coparmex Mérida, David Reyes Aguiar, estimó que los consumidores de la Península pagan, en promedio, 8 por ciento más por diversos productos para absorber los costos derivados de la inseguridad en las vías de comunicación.
Añadió que mejorar las condiciones de seguridad en el corredor Puebla-Veracruz permitiría reducir los gastos de operación del autotransporte y, con ello, contener parte de la presión sobre los precios.
En tanto, el secretario de Fomento Turístico de Yucatán, Darío Flota Ocampo, señaló que la inseguridad también ha reducido el turismo carretero proveniente de estados como Puebla, Veracruz y Tabasco hacia Quintana Roo, Yucatán y Campeche, al desincentivar los viajes por carretera.
Álvarez Cuevas reiteró que el robo al transporte de carga continúa siendo uno de los principales reclamos del sector a las autoridades federales, debido al impacto que tiene sobre la distribución de mercancías, la inflación y la actividad turística.

