MÉXICO.- La inseguridad y la inflación afectan a las tiendas de abarrotes y pequeños comercios del país, donde la extorsión gana terreno mientras el alza de costos reduce ganancias, según la Encuesta Nacional “El pulso de la tiendita de barrio”, elaborada por la ANPEC.
El estudio aplicado a tres mil 500 propietarios revela que, aunque 56.8 por ciento dijo no haber sufrido delitos, el resto enfrentó robo hormiga, extorsión, corrupción y asaltos con violencia.
Entre quienes fueron víctimas de algún ilícito, 51.6 por ciento señaló el robo hormiga como la principal afectación. La extorsión representó 20.1 por ciento; los actos de corrupción, 16.5 por ciento, y los asaltos violentos alcanzaron 13 por ciento.
El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, advirtió que la extorsión mantiene una tendencia al alza y las cuotas mínimas exigidas por delincuentes pasaron de 200 a 500 pesos. Añadió que este delito crece en Ciudad de México, Estado de México, Sinaloa, Zacatecas, Tamaulipas, Chiapas, Guerrero y Guanajuato.
Además, 51 por ciento de los comerciantes reportó afectaciones por robos o incendios de camiones repartidores, situación que retrasa el abasto de mercancías y afecta las ventas. Rivera afirmó que grupos criminales controlan la distribución de productos como cigarros, pollo, huevo y granos, imponer precios.
La inflación presiona al sector. El 89.4 por ciento consideró que el incremento de precios afectó más que el año anterior; 91.3 por ciento reportó mayores costos de proveedores y 83.1 por ciento identificó la electricidad como el gasto más difícil de cubrir. Ante ese escenario, 81.9 por ciento redujo utilidades y 89.1 por ciento aumentó precios para sostener sus negocios. (Con información de Infobae)

