AGENCIAS
WASHINGTON.- El FBI confirmó que investiga posibles vínculos entre la muerte o desaparición de 11 científicos y especialistas en áreas nucleares y espaciales, casos que han generado inquietud pública y presión política en Estados Unidos.
La agencia indicó que encabeza “la iniciativa para buscar conexiones” entre los expedientes, con apoyo del Departamento de Energía, el Departamento de Guerra y corporaciones estatales y locales. Hasta ahora, no existen pruebas concluyentes que vinculen directamente los casos, pero la acumulación de incidentes ha detonado especulaciones.
El presidente Donald Trump calificó el tema como “bastante serio” y señaló: “Ojalá sea una coincidencia”. Añadió que se conocerán avances “en los próximos días”, en medio de cuestionamientos sobre la seguridad en sectores estratégicos.
Cuatro de los casos se concentran en el condado de Los Ángeles. Entre ellos están el astrofísico Carl Grillmair y tres especialistas del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA: Michael Hicks, Frank Maiwald y Mónica Jacinto Reza, esta última desaparecida durante una excursión.
También se investiga la desaparición del mayor general retirado William McCasland, exresponsable de investigaciones aeroespaciales del Pentágono, visto por última vez en Nuevo México.
El expediente incluye el caso de Jason Thomas, hallado muerto tras meses desaparecido sin indicios de crimen, y la muerte de Amy Eskridge, quien denunció una “guerra psicológica”.
Asimismo, el FBI analiza el asesinato del científico Nuno Loureiro y las desapariciones de Melissa Casias, Anthony Chávez y Steven García, cuyos casos permanecen abiertos.

