Autoridades ambientales y biólogos confirmaron la presencia de nidos activos de pez diablo en la laguna de Bacalar, tras la captura de ocho ejemplares, dos de ellos con huevecillos en etapa avanzada. El hallazgo confirma que la especie invasora ya inició su reproducción en este ecosistema.
La asociación Proyecto Aak Mahahual explicó que la temporada de lluvias favorece la propagación de esta especie, ya que los machos cuidan los nidos y protegen a los alevines, lo que dificulta su erradicación y aumenta las probabilidades de supervivencia de las crías.
La captura de los ejemplares se realizó con apoyo de voluntarios que participan en el monitoreo de la laguna. Las autoridades pidieron a la población reportar cualquier avistamiento y sumarse a las campañas de control para reducir el impacto en las especies nativas.
Javier Carballar Osorio, titular del Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas de Quintana Roo, informó que la presencia del pez diablo no solo afecta a Bacalar, sino también al Río Hondo y otros cuerpos de agua en el sur del estado. Señaló que se creó un grupo especializado de monitoreo para determinar su distribución y contener su avance, dado que esta especie puede sobrevivir fuera del agua por varias horas y ha demostrado ser difícil de erradicar.

