MÉXICO.- El Gobierno de México aclaró que el aterrizaje de un avión militar estadounidense Hércules C-130 en el Aeropuerto Internacional de Toluca correspondió a un vuelo previamente autorizado y vinculado a actividades de capacitación, descartando que se tratara de una operación extraordinaria.
El Gabinete de Seguridad informó que la presencia de la aeronave se ajustó a protocolos establecidos y a los acuerdos de cooperación bilateral vigentes entre México y Estados Unidos. Señaló que este tipo de vuelos forman parte de mecanismos regulares de colaboración en materia de seguridad y entrenamiento, con autorización expresa de las autoridades mexicanas.
La aclaración se dio tras versiones difundidas en redes sociales y reportes de medios locales sobre el arribo, el sábado, de un avión procedente de la Base de la Fuerza Aérea Dyess, en Texas. La información coincidió con una alerta de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos sobre posibles interferencias en sistemas de navegación aérea en zonas del Pacífico.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no existe ninguna actividad militar estadounidense en territorio nacional y rechazó las especulaciones surgidas tras la difusión de imágenes del avión en Toluca.
“No tendría que haberse consultado al Senado, no venían tropas ni mucho menos, es una autorización que se dio desde octubre del año pasado y tenía que ver con un asunto de capacitación”, dijo el lunes en su conferencia matutina.
Por su parte, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes consideró que las notificaciones de la FAA tienen carácter preventivo y buscan reforzar la seguridad de las operaciones aéreas en determinadas regiones. (Con información de Eje Central)

