SALVADOR CANTO

Por más de cinco décadas, Justo May Correa ha sido una voz respetada en el periodismo de la península. Su carrera comenzó en los años setenta, cuando ingresó al mundo de la radio y la prensa en Campeche, para luego consolidarse en Quintana Roo como periodista, locutor, escritor y formador de generaciones.

Con 54 años de trayectoria, ha visto evolucionar los medios desde la linotipia hasta las redes sociales; ha sido testigo del paso de la noticia impresa al impacto inmediato del internet. Además de su legado en la Radio Cultural del Ayuntamiento de Benito Juárez —donde laboró más de 20 años—, Justo May es autor de más de 30 libros, entre ellos novelas, crónicas y textos de divulgación histórica y científica.

Nacido en Valladolid, Yucatán, el 30 de julio de 1954, y residente en Cancún desde 1984, el periodista cumplió 50 años de ejercicio profesional en 2021, tres décadas de ellas (1978–2008) dentro de El Universal de la Ciudad de México, con cobertura en Campeche y Quintana Roo.

Es licenciado en locución por la Dirección General de Educación Audiovisual y Divulgación de la SEP, con licencia 1576, expedida el 7 de diciembre de 1971 tras presentar su examen en Televisora de Yucatán.

Durante los años de pandemia —2020 y 2021—, asegura que vivió una de sus etapas más productivas como escritor. “Parece mentira, pero estos dos pandémicos años han sido cuando más he escrito”, comenta. Entre esos títulos se encuentran los volúmenes I y II de Jesús Martínez Ross. Simplemente La Historia, Instituto Tecnológico de Cancún. 35 años formando profesionistas para el mundo, Guillermo del Rosario Hernández. La Historia de Mi Vida, Cancún: Verdades y Mitos y Lo que el mundo debería saber sobre Ucrania.

Hoy, ya pensionado de la radio, no se detiene: continúa escribiendo, reeditando sus obras y participando activamente en ferias del libro, como la próxima Expo Feria del Libro en Plaza Urban, donde presentará su novela Juego Mortal y su más reciente libro de bolsillo, Los últimos 10 segundos del fin de una era: Chicxulub antes del cráter.

—Después de tantos años en el oficio, ¿cómo percibe el periodismo actual?

—El periodismo de hoy es muy competido y muy plural. Las redes sociales han cambiado el rostro de los medios. Desde 1985, la UNESCO advertía que debíamos educarnos para entender a los medios, porque llegarían nuevas voces. No imaginábamos que podríamos ver en tiempo real un partido o un acto político desde un teléfono. Eso abre muchas interrogantes, desafíos y oportunidades. Todo depende del uso que le demos a los medios y de la responsabilidad con que los utilicemos.

—¿Qué papel juega la opinión pública en esta nueva era de la información?

—La sociedad está asumiendo una responsabilidad cada vez más importante. La fuerza de la opinión pública puede modificar agendas políticas. Pero aún no somos conscientes de esa ventaja. Falta educación mediática: aprender a distinguir entre lo verdadero y lo falso, entre la información y la manipulación. Como decía Jorge González Durán, cuando alguien cuenta sus victorias, las derrotas que las cuente el otro. Así funciona el manejo de la información: depende de quién la narre y con qué propósito.

—En su trayectoria coincidió con grandes nombres del periodismo campechano. ¿Qué recuerdos guarda?

—Conocí a Jorge González Valdez cuando entré al periódico Tribuna. Él era corresponsal de Excélsior, Virgilio Soberanis era el director y yo era corresponsal de El Universal. Aprendí que el periodista debe ser puente, no protagonista. Cuando uno se convierte en actor de la noticia, sale perdiendo. Nuestro deber es narrar los hechos con equilibrio entre sociedad y poder, sin caer en los intereses que distorsionan la verdad.

—¿Considera que la libertad de expresión está en riesgo en México?

—Más que en riesgo, diría que está en redefinición. Hay medios y figuras públicas que abusan de ella, violentando las leyes de imprenta o de radio y televisión. La libertad de expresión no cambia en esencia, pero sí en sus formas. Hoy, con las redes sociales, cualquiera puede publicar lo que piensa, y eso implica una gran responsabilidad. A veces se vulnera el derecho ajeno sin darnos cuenta, y es ahí donde debemos reeducarnos. Todavía no existe una norma clara que ordene el uso de las redes.

—¿Qué piensa de los nuevos reporteros que salen con un celular a grabar sin formación profesional?

—Tal vez ellos no sean los culpables. Las empresas son las que abren las puertas sin exigir preparación. Antes se pedía rigor y experiencia. Si las empresas quieren calidad, deben pagar por ella. No es malo no saber, pero sí lo es no querer aprender. Si los medios apoyaran a sus reporteros a formarse, todos ganaríamos: los periodistas, los medios y el público.

—¿Qué significa la radio en su trayectoria?

—Mucho. En febrero de este año me pensioné de la Radio Cultural del Ayuntamiento, donde trabajé más de 20 años. Presenté mi examen de locutor el 27 de noviembre de 1971. Desde entonces he trabajado en radio y prensa en Campeche y Quintana Roo. La radio fue una escuela, una forma de vida y de servicio.

—Háblenos de su obra literaria. ¿Qué presentará en la próxima feria del libro?

—En la Expo Feria del Libro de Plaza Urban, del 16 al 19 de octubre, presentaré Juego Mortal —mi primera novela policiaca— y mi libro de bolsillo Los últimos 10 segundos del fin de una era: Chicxulub antes del cráter. Juego Mortal nació en 1985. Me animó a escribirlo Lorenzo Pacheco y obtuvo mención honorífica en un concurso en Mérida. Es una obra con historia y muchas anécdotas, incluso una foto improvisada con el entonces gobernador Víctor Cervera Pacheco, cuando llegamos tarde al evento de premiación. El libro más reciente es uno de bolsillo, Los últimos 10 segundos del fin de una era es una narración breve sobre el impacto del meteorito de Chicxulub hace 66 millones de años. Basado en datos científicos, describe, desde distintas perspectivas, qué ocurrió en esos últimos instantes de vida del Cretácico. Tiene una moraleja muy clara: los dinosaurios desaparecieron sin poder evitarlo; nosotros, con conciencia y tecnología, podríamos correr la misma suerte si no actuamos a tiempo.

—¿Cuántos libros lleva escritos hasta ahora?

—He escrito alrededor de 30 libros. Algunos por encargo, otros por inspiración personal. Durante la pandemia fue cuando más escribí. Me concentré en biografías, crónicas y libros de historia contemporánea. Escribir me mantiene vivo, despierto y curioso.

—¿Dónde pueden conseguirse sus libros o contactarlo?

—Pueden escribirme al correo justomay@yahoo.com o llamarme al 9983950994. Durante la feria de Plaza Urban tendré una mesa redonda sobre cultura y venta de libros.

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