—Pa’… tengo un problema
—¿Y ahora qué?
—Se me olvidó la tarjeta de entrada
—Agh… ¡te dije que era la última vez!
—Pa’, si quieres nos vemos en…
—¡No! Estoy cansado, hazle como puedas
—Pero Pa’ ¡no inventes! ¡Estamos a menos cinco!
—Ya eres adulta, hasta mañana…
(swiummm….)
—¿Se desconectó?
—Sí…
—Oye, es que…
—Sí, ya sé…
—Es que… literal, no hay espacio en mi casa
—Sí, ya me dijiste que están tus abuelos…
—De verdad, amiga… wuey, no sé cómo ayudarte… ¿y si le llamas a Druk?
—Va a querer que durmamos juntos, no, no te preocupes, ya veré cómo le hago.
—Pero… si los agentes de la vigilancia te ven dormida en la calle te pueden llevar a…
—Ya, wuey, no me tienes que decir lo que me puede pasar
—Es que…
—Mira, no me la hagas más complicada, mejor voy a caminar, adiós…
—Martsi… espera… oye…
¡Carajo! No puede ser… ¿qué le costaba? No es ningún esfuerzo atravesar los retenes, además no está nevando, grrrrr… ¡Qué frío! Es un inconsciente… bueno ya, si me clavo me voy a sentir peor, a otra cosa… Tengo que juntar más créditos para irme a Puerta Vieja, tengo que hacerlo, ya no aguanto a ésta ingrata ciudad…
—Oiga, señorita ¿tiene usted un poco de aliento que me regale?
—No, señor, yo no inhalo…
—Gracias, disculpe…
Qué vicio tan horrible es ese ¿cómo puede la gente llenar su cabeza con polvos de Krismus? Ni que fuera tan agradable. ¡Ay, carajo! ¿Por qué ya no hay dioses? Sí, claro, porque tampoco hay ilusiones. ¡Esta vida ya no es vida! Nacer, obedecer, producir, producir, producir, producir… Y mi padre siempre dándome consejos: que no deje cabos sueltos, que la entropía, qué la… Al demonio con su educación, él y mi madre piensan que el mundo es como antes pero no entienden que ya todo cambió, su mundo no existe, se quedaron en los enunciados y eso de que la familia… De verdad que están bien tarugos… Ya nadie lee a Confucio y no se dan cuenta que todo es una horrible simulación, y yo aún debo prestar servicio social ¿y a qué hora sumo créditos? ¿Y si entro a ese antro? No, mejor me gasto los diurmas en un café y una dona… ¿Pero si luego necesito sobornar a los agentes de la vigilancia? Bah… de todas maneras no me alcanza para sobornarlos…
—¿Hasta qué hora están abiertos?
—Cerramos a las 5.
—¿Hay proyecciones psicosociales?
—Sólo los lunes, hoy tenemos hologramas sin moral y todas las obsesiones visuales son gratis…
—Bah… Ofrecen pura basura
—Si vuelve a energetizar el ambiente con una reflexión de desprecio, no la dejaremos entrar.
—Está bien, está bien ¿cuánto cuesta la entrada?
—Treinta y cinco diurmas.
—Aquí tiene, gracias y buenas noches.
—Qué disfrute, buenas noches…
Mmmmhhh… no está tan mal el ambiente ¿será humano? Qué rica se ve su nariz… claro, no podía ser real tanta belleza, es un vil holograma… ¿Y esa pared? ¿A dónde conducirá? No, mejor ni me acerco, la última vez no me gustaron las sombras de las telarañas…
—Hola… ¿estás sola?
—No, wuey, me acompaña el Espíritu Santo…
—Oh, bueno, no seas pesada, ven te invito a mi fuente, rentamos cinco hologramas; estamos festejando que vino una amiga de Puerta Vieja…
—¿Cómo te llamas?
—Kijut ¿y tú?
—Martsi.
—Bueno, qué, ¿vienes o no?
—Sí, pero no inhalo y los hologramas me dan wueva…
—Está bien, cada quién con su sonrisa, somos de criterio justo.
—Les presento a Martsi, tiene 19 años, canta canciones napolitanas, va a pasar la noche con nosotros porque olvidó la tarjeta de entrada de acceso a Tirkus y su jefe no le quiso hacer el paro; anda medio sacada de onda, pero mañana se le va a olvidar, no guarda rencores, está bien focus en lograr más créditos porque quiere ir a probar fortuna a Puerta Vieja, hey Yursi, luego le cuentas cómo te la pasas por allá, van a hacer buen match, son igual de aceleradas. Desgraciadamente ustedes dos no la van a volver a ver, es buena compañía, conoce un montón de trucos para burlar los controles de entrada al Chotzriel, chance luego nos comparte algunos de sus secretos y por favor, no le manden un holograma, le dan wueva; hey… Tú Misru, no te hagas ilusiones ya sé que te gustó pero no te va a pelar, su tonal es demasiado fuerte para tu libido, mejor nada más regálale una sonrisa jajajajaja. ¿A quién le toca tirar la piedra en el tablero? A ti Mursa, bien, luego le toca a Martsi
—Oye Kijut, ven acá… ven… ven, wuey… ¿Cómo sabes quién soy y lo que me pasa?
—Lo leo en tu cabello.
—No, en serio.
—En serio te lo digo
…
—Llevamos toda la noche tocándonos los brazos y no has intentado darme un beso, sabes todo de todos y nunca dices algo de ti, sé que no eres un holograma porque te toco y pudiendo estar con tus amigos no me sueltas ni dejas que se me acerque nadie, nunca quitas la sonrisa de tu jeta y tampoco me avientas miradas de seducción; eres sensual pero mantienes una fría frontera con el mundo, parece que todos te adoran y no dejas pasar la oportunidad de meterles el pie o joderlos para divertirte, eres simpático y severo. ¿Quién carajos eres?
—Amigos… Querida Yursi… Estuvo muy rica la noche, pero ya nos vamos, Tamir, te llamo sin falta mañana en la tarde, tenemos que ver qué onda con los trupines… Bye..
—¿Qué haces?
—Ven, sígueme…
…
—Uff… carajo, no se ve nada.
—Las partículas suspendidas no solamente nos impiden ver, sino que también acortan nuestra existencia, de igual manera, los actos de los demás suelen ser el impedimento mayor para nuestro control emocional y se nos va la vida en querer que nos atiendan como deseamos o necesitamos. Te voy a decir algo sustancial: si estás un paso adelante de los actos de los demás, nadie te sorprenderá y te dará risa observar que la mayoría gira sobre sus vicios mentales; estamos solos, solos, pero rodeados de mucha gente, demasiada.
—¿Qué quieres de mí?
—Que abras los ojos al gris horizonte para entender que no es lo único que existe, si quieres irte a Puerta Vieja, primero debes reconocer cada partícula suspendida, cada violenta actitud, cada desprecio, cada incongruencia.
—¿Por qué?
—Eso no te debe importar, sólo hazlo, deposita tu confianza en tu intuición, preguntarás menos y rápidamente tendrás los créditos suficientes para irte de aquí…
—¿Y por qué no te has ido a Puerta Vieja?
—Me gusta la decadencia.
…
—¿Qué hora es?
— Las seis y media.
— Qué bello amanecer se proyecta en la pantalla.
—Sí, es hermoso.
—Abrázame…
Fotografía de Portada: China Foto Press
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