LA ESCUELITA VIAJERA, ENSEÑANZA EN MOVIMIENTO – DE VIVA VOZ
6 Dic. 2025
El coordinador del IEJA en el Distrito 04, Johnny Madera, detalla cómo esta propuesta itinerante impulsa la formación de jóvenes y adultos, fortalece la participación comunitaria y abre oportunidades de desarrollo cultural en distintas localidades de Quintana Roo
SALVADOR CANTO
En las comunidades rurales de Quintana Roo, muchas personas aún enfrentan el desafío de no haber completado la educación básica, lo que limita sus oportunidades y el desarrollo de sus propios entornos. Frente a esta realidad, el Instituto de Educación de Jóvenes y Adultos (IEJA) ha implementado un proyecto innovador que lleva la educación directamente a quienes más la necesitan: la Escuelita Viajera.
Este programa no solo acerca la primaria y la secundaria a adultos y jóvenes, sino que también fomenta la participación de toda la comunidad en actividades educativas, culturales y recreativas.
Cada sábado, un equipo del IEJA se desplaza a distintas comunidades, llevando libros, materiales didácticos y, sobre todo, la oportunidad de aprender y desarrollarse en un espacio seguro y cercano.
Además de la enseñanza de lectura y escritura, la Escuelita Viajera fortalece la identidad cultural, incentiva la colaboración comunitaria y promueve proyectos colectivos que benefician a las comunidades, desde el cuidado del medio ambiente hasta la preservación de la cultura maya.
De Viva Voz hablamos con Johnny Madera, coordinador del IEJA en el Distrito 04, quien nos comparte los orígenes del proyecto, su funcionamiento y los resultados obtenidos en Lázaro Cárdenas y Puerto Morelos, mostrando cómo la educación puede convertirse en un motor de cambio social.
—¿Qué es la Escuelita Viajera y cómo surgió la idea?
—La Escuelita Viajera es una estrategia comunitaria del IEJA para acercar la educación básica a adultos y jóvenes que no han terminado primaria o secundaria. Surgió tras un diagnóstico en las comunidades donde identificamos la necesidad de ofrecer educación directamente en cada localidad. Se llama “viajera” porque los sábados nos desplazamos de comunidad en comunidad para brindar nuestros servicios.
—¿Cuál es el objetivo principal de este programa?
—Nuestro objetivo es brindar educación básica a adultos y jóvenes, fomentar la participación de la comunidad en actividades educativas y culturales, generar confianza para integrarlos en círculos de estudio y promover la cultura local, especialmente la maya. Además, buscamos que los aprendizajes se apliquen en proyectos comunitarios que aborden arte, deporte, medio ambiente y cultura.
—¿Cómo identifican a quienes necesitan atención educativa?
—Realizamos un diagnóstico en cada comunidad. Aproximadamente, de cada 100 personas, 15 a 20 requieren apoyo para aprender a leer y escribir. Llevamos un registro de los adultos y jóvenes, y luego los invitamos a participar en los círculos de estudio.
—¿Qué tipo de actividades realizan durante las visitas?
—Enseñamos lectura, escritura y matemáticas básicas, adaptadas a cada grupo. También hacemos actividades didácticas que incluyen a niños, jóvenes y adultos, fomentando el intercambio de experiencias y la participación en proyectos colectivos.
—¿Existen certificaciones para los participantes?
—Sí, otorgamos certificados que acreditan los avances educativos de los participantes. Estos documentos reflejan el aprendizaje alcanzado y se vinculan con los proyectos comunitarios que desarrollan durante los círculos de estudio.
—¿Qué impacto ha tenido la Escuelita Viajera en las comunidades?
—Ha fortalecido la identidad cultural, incentivado la participación social y en algunos casos ha impulsado proyectos turísticos y culturales locales. Además, genera un espacio donde adultos, jóvenes y niños aprenden juntos y aplican sus conocimientos en beneficio de la comunidad.
—¿En cuántas comunidades han estado y cuáles son sus planes futuros?
—Hasta ahora hemos visitado 16 de las 39 comunidades del distrito. Nuestro objetivo es cubrir todas. Contamos con una mascota simbólica, un jaguar llamado Maya, que acompaña las actividades y motiva a los participantes.
—Para quienes quieran participar, ¿cómo pueden hacerlo?
—Los interesados pueden acercarse a nuestras oficinas del IEJA en Lázaro Cárdenas y Puerto Morelos o seguirnos en redes sociales para conocer la ubicación y horarios de las próximas visitas. Estamos abiertos a recibir a todos los que deseen integrarse.
—¿Existe alguna relación entre la Escuelita Viajera y la posibilidad de impulsar rutas turísticas en las comunidades que visitan?
—Sí, definitivamente. Al visitar las comunidades, no solo llevamos educación, sino que también conocemos sus recursos culturales, naturales y patrimoniales, como cenotes, zonas arqueológicas y tradiciones locales. Esto nos permite identificar oportunidades para desarrollar proyectos que integren educación, cultura y turismo comunitario. La idea es que, a través de la participación de los habitantes, se puedan crear rutas turísticas sostenibles que generen empleo, promuevan la cultura local y fortalezcan la identidad comunitaria. Así, la Escuelita Viajera no solo educa, sino que también contribuye al desarrollo integral de la comunidad.




















