
La Estela 2 de Chichén Itzá fue ubicada por el Dr. Peter Smith en “La Casa Colorada”, la localizó fragmentada y se restauró bajo su tutela. Mide 2.10 cm por 72 cm.
Se trata de una obra esculpida en un periodo histórico en el que los mayas de Chichén Itzá experimentaron una transición entre dos tipos de gobierno: “la ahaucracia y el multepal”. Durante la ahaucracia, el Poder se concentró en un individuo llamado genéricamente ahau, nombre que deriva del vocablo “awuat” que significa “el que grita”, “el que habla” o “el que determina”, consecuentemente, fueron los gobernantes de la palabra y, valiéndose de una intrincada escritura jeroglífica tallaron en bellas estelas las narraciones de sus vidas, sus obras, sus guerras, así como su íntima relación con las divinidades y con el tiempo. Después de un periodo de sequías y el consecuente desmoronamiento político que provocaron las hambrunas y las epidemias, la ahaucracia sucumbió y surgió un tipo de gobierno corporativo en el que el mejor entre los iguales fue elegido para gobernar; este tipo de gobierno se nombra “multepal” y se diferencia de la ahaucracia porque el Poder no se heredaba por línea patrilineal y no existió el culto a la personalidad. En este segundo periodo histórico, se prescindió de la escritura jeroglífica ya que los valores religiosos y los sustentos políticos dejaron de ser gestionados por un individuo que se decía hijo del maíz para ser retomados por un gobierno de Consejo.
La Casa Colorada fue un espacio habitacional y ritual donde residió el Poder durante el final de la ahaucracia en Chichén Itzá. Los glifos señalan la existencia de un gobernante llamado K’ahk’ U Pakal y es probable que la Estela 2 fuese erigida durante su reinado.
El texto de la Estela 2 se encuentra muy dañado, para aproximarnos al relato y a sus significantes, analizaremos su simbología y los pocos glifos que se pueden leer. Nos ocuparemos inicialmente de la imagen superior que representa a un ave.
Delante de su rostro se ubican unos glifos que Daniel Graña-Behrens (1) sugiere interpretarlos con la siguiente lectura: ‘u k’aba-?-hi’ que se traduce como “es su nombre” o “su nombre”, o inclusive “su nombramiento”. Graña-Behrens concluye que el ave pudiera ser considerada una metáfora alusiva al individuo que por uno de los pocos glifos legibles que se lee K’ahk’ —fuego, humeante o hálito—, pudiera ser el gobernante de Chichén Itzá conocido como K’ahk’ U Pakal y que precisamente residió en La Casa Colorada. La fecha jeroglífica que tentativamente sugiere Daniel Graña-Behrens es 10 Tun 10 Ajaw de la Cuenta Corta y equivaldría al año 918.

Ave de la Estela 2 con el texto ‘u k’aba-?-hi
Nos ocuparemos ahora de la narración del metalenguaje iconográfico. Algunas imágenes contemporáneas a la estela 2 de Chichén Itzá evocan a dignatarios o posibles especialistas de la ritualidad surgiendo de las fauces de animales alfa —como jaguares, aves y serpientes—, pero la Estela 2 presenta a un ave que preside la escena y de su pico se levanta una enorme lengua decorada con tres pistilos que poseen puntas de piedras de jade; en la plástica mesoamericana esta imagen representa a la lluvia y la disposición trina a la divinidad del maíz.
Su ala izquierda está plegada y el ala derecha sostiene una esfera o un disco. Infortunadamente la Estela 2 de Chichén Itzá no está exhibida al público y es imposible constatar si se trata de una esférica, pero sí así fuese, pudiera vincularse con el ritual deportivo relacionado con el mito fundador nombrado Pitz por los mayas y que obstinadamente insistimos en transfigurar su notable significado fundacional otorgándole un exclusivo sentido lúdico nombrándolo erróneamente como Pok Ta Pok.
Sugiero concentrar nuestra atención en la protuberancia que surge del vientre del ave, es muy semejante a la forma del glifo K’ahk’ que como mencionamos con anterioridad, refiere tanto al nombre de un gobernante de Chichén Itzá como a lo humeante, lo cálido y por extensión, al fuego.
Si tomamos a la esférica como referencia relacionada al ritual del Juego de Pelota y constatamos que a la altura del vientre del ave surge el glifo K’ahk’, por semejanza iconográfica descubrimos coincidencias con la pintura de un Jugador de Pelota del Mural Norte de San Bartolo, Guatemala.

Jugador de Pelota de San Bartolo y Ave de la Estela 2 de Chichen Itzá.
Es prudente indicar que el mito fundador del Juego de Pelota tuvo una longevidad milenaria y que, aunque evolucionó o se acentuaron periódicamente algunos pasajes, lo cierto es que sustentó al Poder de las diferentes sociedades mayas. Su permanencia en el imaginario maya lo demuestra la impronta del Jugador de Pelota de San Bartolo pintado mil años antes que la Estela 2 de Chichén Itzá.
Notemos que coincidentemente el glifo K’ahk’ surge tanto del ombligo del Jugador de Pelota de San Bartolo como del vientre del ave de la Estela 2 de Chichén Itzá.
Del Ombligo
En un viaje de estudio, un chamán veracruzano me comentó que del ombligo se nace y se vive, que hay que cuidarlo y es preciso que siempre esté en su lugar porque es el punto de conexión energética que tenemos los seres humanos con el universo.
Entre los mayas yucatecos, el Tuch (ombligo) es muy recurrido en el imaginario colectivo e igualmente existen sobadores que tienen como una de sus especialidades sincronizar al ombligo interno con el externo porque su inequidad puede provocar enfermedades, sobre todo entre los niños.
En la obra de Carlos Castaneda y durante una instrucción chamánica, Carlos refiere que el especialista de la ritualidad que él nombró Don Juan le dijo que atendiera con detenimiento al acto temerario de Genaro —otro especialista de la ritualidad— quien descendía por una cascada proyectando desde su ombligo “cuerdas energéticas” con las que saltaba como si fueran lianas de un lado al otro entre las piedras y el agua.
Lingüísticamente existe una impronta interesante: México, deriva de los vocablos “Meztli, Xiclti, Co” que significan “En el Ombligo de la Luna”.
Dado que el texto original de la Estela 2 de Chichén Itzá está muy dañado y con el ánimo de conocer sus significantes, quizá con estas referencias culturales y lingüísticas referidas al ombligo, al Pitz y al Poder de la ahaucracia, pudiéramos aproximarnos —o al menos vislumbrar— algunos esbozos interpretativos de los secretos que contuvo este intrigante texto ya indescifrable y también del mensaje iconográfico.
Destaca en esta compilación comparativa un hilo conductor que mantiene una expresión contemporánea en el imaginario colectivo maya-yucateco y nos refiere a una milenaria lejanía con la pintura mural maya de San Bartolo.
Reconocemos que en los fundamentos religiosos y políticos de los mayas históricos, el ombligo fue un nodo del Poder, se le relaciona con el pasajes del mito fundador del Pitz y sustancialmente con la teriantropía, que es la capacidad de los especialistas de la ritualidad para transformarse en una animal. A ese acto temerario se le nombró Nagual en lengua náhuatl y Way en glifos mayas.

Estela 2 de Chichén Itzá.
- Algunas notas sobre la Estela 2 de Chichén Itzá: https://www.mesoweb.com/es/chichen/articulos/Estela2/notas.html
Fotos: Web
Facebook: La Covacha del Aj Men
