Por El Queso de Bola
En días previos, la noticia bomba la dio la titular de la Secretaria de la Contraloría Reyna Arceo Rosado, junto con el Titular de la Fiscalía Especializada en el Combate contra la Corrupción cuyo nombre, como su trabajo, no recuerdo.
El caso es que la contralora del estado afirmó que el gobierno de Carlos Joaquín había dejado prescribir las denuncias contra funcionarios borgistas por más de siete mil millones de pesos. ¡Asumare! ¡Un titipuchal de lana! Bueno, ya sabe, aplicó la vieja confiable de echarle la culpa al pasado.
Cómo dice el carnicero: vayamos por partes. Consulté a un abogado acerca de la prescripción, pues yo no entiendo de esas cosas.
Me dijo que la prescripción es una figura prevista en la ley que permite al culpable no ser castigado, es decir, obtiene una especie de impunidad legal; y que esto ocurre porque la ley concede un tiempo determinado a la autoridad para que investigue, acuse y sancione a quien transgreda la ley.
Entonces, para que la prescripción favorezca a quien infringió la ley, se necesita que la autoridad responsable de investigar y acusar no haga su trabajo, es decir, que cuelgue su hamaca y patee la pared. ¡Vaya bola de zánganos!
También me comentó el abogado que, lamentablemente, la prescripción de los delitos y de las faltas administrativas ocurre de forma cotidiana. ¡No es nada nuevo!
¿Qué hace falta, pues?, simple y sencillamente castigar, de forma ejemplar, a quienes tienen el deber de investigar y acusar a quienes infrinjan la ley; mientras no se castigue a los talegones por no hacer su chamba, continuará la impunidad.
Aquí lo interesante sería revisar si no hubo alguna prescripción desde que fue nombrada doña Reyna Arceo Rosado como contralora, pues cada conducta tiene su propio tiempo. Pero supongo que de eso no podremos enterarnos, al menos no por ahora… qui6zá hasta el 2028, creo.
Lo cierto es que ya es momento de dejar la práctica de echarle la culpa al pasado y cumplir con la responsabilidad del presente, a menos, claro, que en un futuro próximo no quieran ser quemados en la hoguera pública con alguna conferencia de prensa. Según dicen por ahí.
Gira la pirinola y doña Prescripción se lleva siete mil millones de varos…


