“La inclusión no es un favor, es un derecho” – DE VIVA VOZ
4 Sep. 2025
Don Gerardo Ruiz Sánchez, presidente de la Red de Ciegos de Quintana Roo, cuestiona la forma en que la política utiliza el discurso de la discapacidad: “Algunos se postulan diciendo que tienen problemas de vista, pero no viven nuestra realidad, abusan del tema”.
SERGIO MASTÉ
En entrevista para De Viva Voz, producción de El Despertador de Quintana Roo, don Gerardo Ruiz Sánchez, presidente de la Red de Ciegos de Quintana Roo, compartió una historia de vida marcada por la adversidad, la resiliencia y el compromiso con la inclusión.
Su acercamiento al tema de la discapacidad no comenzó con la pérdida de la vista, sino desde su juventud, cuando como estudiante de sistemas desarrolló un software para facilitar el aprendizaje del braille en los años noventa. Décadas después, el cáncer y un virus ocular lo llevaron a perder la visión, enfrentando lo que él llama “obstáculos físicos, burocráticos y también personales”.
Hoy, con ceguera legal, Ruiz Sánchez encabeza una lucha colectiva: visibilizar la discapacidad visual y exigir entornos accesibles. Según datos del INEGI que compartió, en Quintana Roo viven más de 32 mil personas con discapacidad visual, de las cuales 15 mil están en Cancún. “Pero ¿dónde estamos? Encerrados, porque faltan muchas cosas, incluso llegar a la esquina es complicado”, lamentó.
Las carencias son múltiples: transporte inseguro, banquetas y cruces mal diseñados, falta de señalización inclusiva y escasa cultura vial. Para Don Gerardo, la solución pasa también por la empatía: “Hoy están sanos, pero un día todos necesitaremos que nos empujen una silla de ruedas o que nos ayuden a cruzar la calle. No es sólo por nosotros, es por ustedes mismos”.
Criticó además la falta de liderazgo en la Dirección de Inclusión de Cancún, acéfala desde hace más de un año, pese a que él mismo se postuló para encabezarla. “Tengo el perfil y la preparación, pero seguimos esperando. No es por un puesto, es por la necesidad de atender un tema que se ha dejado de lado”, expresó.
Su voz también cuestiona la forma en que la política utiliza el discurso de la discapacidad: “Algunos se postulan diciendo que tienen problemas de vista, pero no viven nuestra realidad. Abusan del tema”.
La reflexión que deja su testimonio es clara: la discapacidad visual no es un problema individual, sino un asunto de ciudad y de ciudadanía. Cada banqueta sin rampa, cada transporte inseguro y cada oficina inaccesible son barreras que reflejan la falta de visión colectiva.
Don Gerardo no pide lástima, pide acciones. Y con una frase resume la urgencia de su mensaje:
“La inclusión no es un favor, es un derecho. Lo que falta es empatía y voluntad de ver más allá de uno mismo”.



















