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WASHINGTON.- Un estudio plantea que las sondas Viking de la NASA pudieron haber detectado vida en Marte en 1976, pero que la señal fue malinterpretada por las limitaciones químicas y conceptuales de la época. La investigación, encabezada por el astrobiólogo Steven Benner, revisa los datos obtenidos hace medio siglo y propone que las evidencias de materia orgánica sí estuvieron presentes, aunque fueron destruidas durante los análisis.
Las misiones Viking 1 y Viking 2 realizaron cuatro experimentos biológicos sobre suelo marciano. Tres de ellos arrojaron resultados compatibles con actividad metabólica. En particular, el experimento Label Release, diseñado por Gil Levin, mostró que al añadir nutrientes marcados con carbono radiactivo al suelo, se liberaban gases, un comportamiento típico de organismos vivos.
El problema surgió con el cuarto instrumento, el Cromatógrafo de Gases–Espectrómetro de Masas (GC-MS), encargado de buscar moléculas orgánicas. Este dispositivo detectó clorometano y diclorometano, pero en 1976 esos compuestos fueron descartados como contaminación procedente de la Tierra. Con base en ello, el científico del proyecto Gerald Soffen estableció el criterio de que “sin moléculas orgánicas no puede haber vida”.
El nuevo análisis sostiene que esa conclusión fue errónea. En 2008, la sonda Phoenix descubrió percloratos en el suelo marciano, sales altamente oxidantes que, al calentarse, destruyen la materia orgánica y la transforman en compuestos como el clorometano. Experimentos posteriores del químico Rafael Navarro-González demostraron que esta reacción produce exactamente los gases que detectaron las Viking, lo que sugiere que el GC-MS sí encontró orgánicos, pero en forma de productos de degradación.
A esta reinterpretación se suman hallazgos recientes del rover Perseverance, que detectó vivianita y materia orgánica en el cráter Jezero. En la Tierra, ese mineral suele asociarse con procesos biológicos en ambientes acuáticos.
El conjunto de evidencias refuerza la idea de que Marte ha tenido, y quizá aún tiene, una química orgánica compleja. De ser así, las Viking no solo habrían encontrado los indicios más antiguos de vida extraterrestre, sino que podrían haberlos destruido sin saberlo.

