Harold Amábilis
CAMPECHE.- Ángel Gómez Barcio tiene 19 años y una historia que empieza en las películas de Rocky Balboa para volverse realidad en los gimnasios de Campeche. Todo comenzó en la secundaria, cuando escuchó el relato del boxeador profesional Francisco Horta y sintió que ese era su camino. Con 12 años, Ángel ya estaba entrenando en un parque de la colonia La Esperanza, donde colgaban costales en una casa particular, y luego caminaba desde Concordia hasta el gimnasio Leones para seguir puliendo su técnica.
Tres años más tarde, bajo la guía del entrenador cubano Andrés Lafita en el gimnasio del siglo XXI, el joven pugilista acumuló exhibiciones y demostró su potencial al noquear a un rival en un sparring. Ese golpe llamó la atención de su entrenador y lo llevó a disputar sus primeras justas estatales a los 15 años, donde perdió por apenas tres puntos, una derrota que no menguó su determinación, sino que la reforzó. Hace diez meses, Barcio tomó una decisión clave: trasladarse al gimnasio del campeón mundial Melchor Cob Castro porque estaba convencido de que para crecer en el boxeo era necesario entrenar entre los mejores, y desde entonces su preparación ha adquirido un nivel de exigencia superior.
La vida de Ángel no ha sido sencilla. Desde los 11 años trabaja para costear sus entrenamientos y su sustento, una carga que compagina con sesiones diarias que le ocupan casi todo el día. Su preparación actual, enfocada en las próximas competencias estatales, combina ciclos de fuerza y velocidad bajo la supervisión de Melchor Cob, quien le ha brindado libertad para entrenar y la inspiración de compartir espacio con un campeón mundial. Su círculo familiar ha mostrado poco respaldo a su sueño deportivo, sin embargo, Ángel encontró en el boxeo un refugio y una meta que lo mantiene en pie. Con la mirada fija en el futuro, aspira a medirse con rivales experimentados, como un pugilista del gimnasio Tucanes, mientras sigue labrando su camino con disciplina y entrega, convencido de que cada entrenamiento lo acerca un paso más a su sueño.

