BANGKOK.- En un restaurante de la capital tailandesa, una enorme olla lleva más de medio siglo sin dejar de alimentar el mismo caldo. Desde 1974, tres generaciones de una familia han mantenido viva una receta conocida como sopa perpetua, una tradición culinaria que ha convertido al establecimiento Wattana Panich en una de las mayores curiosidades gastronómicas del mundo.
Lejos de tratarse de una sopa preparada hace 52 años y olvidada desde entonces, el secreto consiste en conservar diariamente una parte del caldo original. Cada jornada se añaden carne, verduras, especias y otros ingredientes frescos, mientras que una porción del líquido permanece como base para la preparación del día siguiente.
El responsable actual del restaurante, Nattapong Kaweenuntawong, heredó la tarea de sus padres y de su abuelo, quien inició la receta hace más de cinco décadas. La familia asegura que no sigue cantidades exactas ni una fórmula escrita, sino que ajusta el sabor mediante la experiencia adquirida con los años y una constante degustación del caldo.
Para garantizar su seguridad, la olla se limpia todas las noches. El caldo se cuela, se retiran los ingredientes sólidos y el líquido restante se hierve nuevamente antes de conservarse para la siguiente jornada. Según los propietarios, nunca se ha registrado un caso de intoxicación relacionado con el restaurante.
Aunque la fama del lugar se debe a la antigüedad del caldo, la idea de las llamadas “sopas perpetuas” no es exclusiva de Tailandia. Existen registros históricos de preparaciones similares desde hace siglos y aún sobreviven algunos casos en otros países asiáticos.
Más que una extravagancia culinaria, esta olla representa una tradición transmitida de generación en generación, donde cada plato servido conserva una pequeña parte de la historia iniciada hace más de medio siglo. (Con información de Xataka)

