Harold Amábilis
CAMPECHE.- La temporada de captura de pulpo en las costas campechanas arrancó con señales poco alentadoras y, tras las primeras jornadas de pesca, la preocupación terminó por instalarse entre los hombres de mar. Las embarcaciones comenzaron a regresar desde el primer día con capturas que apenas rebasaban los diez kilogramos, un comportamiento que, lejos de ser aislado, se ha repetido durante estos primeros cuatro días de actividad y ha debilitado las expectativas de quienes esperaban un mejor inicio de la zafra.
Virgilio Pérez Chan, integrante de la cooperativa Hombres en Defensa del Mar, reconoció que el panorama genera preocupación entre los pescadores, pues la presencia del recurso sigue siendo limitada en las zonas tradicionales de captura. “Está bajísimo”, resumió al describir el comportamiento de las primeras jornadas, aunque aclaró que será hasta mediados de agosto cuando exista un panorama suficiente para determinar si la producción logra recuperarse o si la temporada continuará marcada por bajos volúmenes.
Hace diez años, una lancha podía volver con cerca de cien kilos de pulpo tras una jornada de trabajo. Hoy, alcanzar esa cifra parece un recuerdo distante mientras los primeros viajes de la temporada apenas registran entre ocho y once kilogramos, rendimientos que representan apenas entre el 10 y el 15 por ciento de lo obtenido en ciclos anteriores.
La incertidumbre pesa todavía más cuando se confronta con los costos que implica salir a la mar, puesto que preparar una embarcación demanda una inversión superior a los siete mil pesos entre combustible, insumos y equipo, una cantidad que muchos pescadores temen no recuperar frente a capturas reducidas. A ello se suma el bajo precio que recibe el producto al llegar a tierra, una combinación que coloca en una situación delicada la economía de quienes dependen de esta pesquería.
Para Pérez Chan, la escasez encuentra una de sus principales explicaciones en la insuficiente vigilancia durante los periodos de veda. Señaló que continúan operando embarcaciones sin matrícula y con tripulaciones superiores a las permitidas, dedicadas a la extracción ilegal mediante prácticas como el buceo con compresor y el denominado “camacheo”, actividades que, afirmó, han sido denunciadas en repetidas ocasiones sin obtener una respuesta contundente.
“Todos somos responsables; autoridades, permisionarios y pescadores. Si no cuidamos el producto en veda, vemos el resultado en estos momentos”, expresó el pescador al insistir en que la conservación del recurso requiere el compromiso de todos los sectores vinculados con la actividad.
El representante de la cooperativa consideró que será necesario esperar al menos doce días para valorar el verdadero comportamiento de la zafra. Mientras tanto, la comparación con Yucatán tampoco resulta alentadora para el sector campechano. En puertos como Celestún y Progreso, manifestó, las capturas rondan los veinte kilogramos por jornada, una diferencia que incluso ha comenzado a atraer compradores hacia esas zonas, dejando en evidencia la difícil realidad que enfrenta la pesca del pulpo en Campeche al inicio de una temporada que, lejos de despertar optimismo, mantiene en suspenso el sustento de numerosas familias.

