13 septiembre, 2026

LA VIDA DESPUÉS DEL DIVORCIO – PSICOLOGÍA AL DÍA

El tema de hoy

LA VIDA DESPUÉS DEL DIVORCIO

Dra. en Psic. Laura Álvarez Alvarado

Hay quienes se divorcian con la esperanza de ser más felices. Otros quisieran salvar su matrimonio, pero no pueden obligar al cónyuge a quedarse. Sea como fuere, casi todos los divorciados descubren que la vida es más difícil de lo que esperaban. Si usted ha pasado por ello recientemente, es muy probable que coincida en que se trata de una de las situaciones más difíciles de la vida.

Sentimientos negativos

El estrés relacionado con los problemas económicos, la crianza de los hijos y la soledad puede ocasionar sentimientos negativos difíciles de superar. Algunas personas todavía se sienten traicionadas y abandonadas años después de divorciarse, y expresan que “la vida está llena de injusticias, decepciones y sentimientos de soledad”. Estas emociones, si no se atienden, pueden convertirse en crónicas y afectar seriamente la salud emocional y física.

Otro punto en el que es necesario trabajar es en la relación con el excónyuge, pues se ha demostrado que muchas personas que pasan por esta experiencia continúan enojadas con su expareja durante años. Aun así, en muchos casos se ven obligadas a tratar asuntos con frecuencia, especialmente cuando hay hijos de por medio, lo que puede reactivar conflictos no resueltos y generar un desgaste emocional constante.

Si durante el matrimonio tuvieron hijos, hay que afrontar una situación adicional: ayudarles a adaptarse a la nueva realidad. Con frecuencia, la separación de los padres causa un conflicto emocional en los niños al no convivir con regularidad con alguno de ellos. Incluso los adolescentes, aunque parezcan más independientes, también necesitan apoyo en esta etapa, ya que muchas veces esconden sus sentimientos y los manifiestan a través de cambios en su conducta, en su estado de ánimo o en la forma de relacionarse con los demás.

Sí, es precisamente en este momento cuando sus hijos más lo necesitan. Sin embargo, es comprensible que usted sienta que no tiene las fuerzas emocionales ni el tiempo suficiente para ayudarlos, lo que puede aumentar la sensación de culpa y agotamiento.

Qué hacer

El divorcio es, sin duda, una experiencia en la que se ven involucrados profundamente los sentimientos de todas las personas implicadas. Por ello, a continuación, se presentan algunas sugerencias para sobrellevar este proceso de una manera más saludable.

• Platíquelo. El desahogo es una forma de liberarse de culpas y tensiones. Al escucharse a sí mismo, suele aclarar sus ideas y puede analizarse para modificar pensamientos que le dañan. Puede que extrañe a la persona que todavía ama; incluso si la relación fue problemática, es normal que duela no haber alcanzado la felicidad que esperaba encontrar en el matrimonio. Hablar de ello le permite procesar el duelo y comenzar a cerrar ese ciclo.

• No se aísle. Necesitará momentos de soledad para llorar o reflexionar, pero no es recomendable permanecer aislado por largos periodos. Procure concentrarse en lo positivo y comparta lo que siente con alguien de confianza. Si constantemente habla desde el rencor, sus amistades podrían alejarse, por lo que es importante buscar un equilibrio. Si debe tomar decisiones importantes poco después del divorcio, solicite la orientación objetiva de un profesional de la psicología.

• No descuide su salud. El divorcio genera un alto nivel de estrés y este puede desencadenar hipertensión, problemas de sueño y otros padecimientos físicos. Por ello, es recomendable realizar algo de ejercicio, ya que además de ayudarle a distraer la mente, contribuirá a cuidar su cuerpo. Asimismo, procure dormir lo suficiente para lograr un descanso real y reparador.

• Deshágase de aquello que ya no necesita o que le genere enojo al recordarlo, pero conserve los documentos importantes. También es conveniente guardar para sus hijos algunos objetos significativos, como fotografías de la boda o de paseos familiares, que formen parte de su historia.

• Elimine los pensamientos negativos. Este es un buen momento para deshacerse de ideas autocríticas y desvalorizantes. No se menosprecie por el hecho de que la relación no haya funcionado, ya que pensar así solo lo llevará a la tristeza y a una percepción irreal de sí mismo. Escribir sus pensamientos puede ayudarle a ordenarlos y controlarlos. Intente sustituirlos por ideas más realistas y positivas, por ejemplo:

Idea negativa: “Desperdicié los mejores años de mi vida con la persona equivocada”.

Idea positiva: “Puedo aprender de esta experiencia y construir una etapa más plena en adelante”.

• Ponga distancia a los comentarios hirientes. Algunos amigos o familiares, aun con buenas intenciones, pueden decir cosas dolorosas o inapropiadas, como: “No era la persona ideal para usted”. Trate de escucharlos con distancia crítica, pues no siempre tendrán la razón ni conocen toda su realidad emocional.

• Mantenga una relación cortés con su excónyuge. Si necesita tratar algún asunto, concéntrese en lo importante, sea breve y vaya al punto. Muchas personas han comprobado que esta actitud contribuye a una convivencia más pacífica.

• Cuide lo que dice. No sea hiriente, ya que no sabe cómo se sienten ahora su expareja o sus hijos. Si la conversación se torna tensa, puede decir: “Déjeme pensarlo y hablamos después”.

• Desvincúlese, en la medida de lo posible, de su excónyuge en asuntos legales, económicos o médicos para evitar conflictos innecesarios.

• Anime a sus hijos a expresar lo que sienten, incluso si dicen cosas impulsivas o confusas. Escucharlos es fundamental para que se sientan comprendidos.

• Recuerde que cada uno debe cumplir su función. Puede que usted necesite apoyo emocional, pero no es justo ni saludable esperar que sus hijos asuman problemas que corresponden a los adultos.

• Evite realizar grandes cambios en la vida de sus hijos. Es recomendable que permanezcan en el mismo lugar y con la misma rutina, ya que la estabilidad les brinda seguridad en un momento de mucha incertidumbre.

El divorcio es una de las experiencias más amargas que puede vivir el ser humano. Aunque se intente ocultar, existe un vaivén de emociones ligadas a lo que alguna vez se llamó amor. Si siente que esta situación lo rebasa o no sabe cómo afrontarla con sus hijos, busque ayuda profesional. Las terapias psicológicas permiten modificar patrones de pensamiento y conducta, fortalecer la autoestima, desarrollar seguridad interior y reducir los pensamientos negativos que solo generan sufrimiento, favoreciendo así una vida más equilibrada y satisfactoria.

Estimado lector, si desea que la Dra. en Psic. Laura Álvarez Alvarado aborde algún tema en especial o consultarla, favor de comunicarse a:

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