Edgar Prz
Hace algunos días cayó de manera estrepitosa la iniciativa de la Reforma Electoral. Los aliados de Morena la torpedearon y se les unieron los partidos de oposición PRI, PAN y MC, quienes hicieron un dique y vociferaron: “No pasará, no pasará”, solo que nunca fue tomado en cuenta por los oídos castos de los morenos.
Una derrota que duele, un tropiezo que agravia, una confianza que se pierde, unos aliados que decidieron abandonar el barco ante la amenaza de su desaparición. Era un harakiri lo que se les pedía, solo que estos no son como los guerreros japoneses, quienes tenían el concepto de la “honra” en su máxima expresión. Estos demostraron sus alcances, privilegiaron sus intereses y, como dice el refrán, “la sencillez no es para nosotros”.
Ninguneados durante varios años, les regateaban su apoyo y los menospreciaron. Hay estados en donde el Verde es el que manda con la complacencia de los morenos; han avanzado tanto que comparten el poder y hasta se dan el lujo de prestarle cuadros a Morena para que aparente seguir al nivel. El Verde siempre ha sido concubina; muchos años se entendió con el PRI, pero cuando vio que el deslave estaba encima, prefirió abandonarlo y buscó cobijo en otros brazos, los de Morena. El Verde es, como dice la canción, “pérfida, mancornadora, irreverente”. No es digno de fiar, ya que a las primeras de cambio huye. El PT, por su condición de partido pequeño, modesto, es simple acompañante; se siente de izquierda, pero son más burgueses que los panistas. ¿Si no me cree? Vea cómo viven sus diputados locales y sus regidores, ¿verdad, Maseca?…
No tiene la culpa el indio, sino quien lo hace compadre. Morena les untó en los labios las mieles del poder, los encandiló; recordemos que en algunas ocasiones el Verde ha facilitado diputados, transformándolos en morenos para alcanzar mayoría, una auténtica “putrefacción política”, una descarada prostitución y nadie dijo nada, todos aparentaban estar contentos. Descuidaron al lobo de Juan Carrillo y no es que los haya traicionado en la votación, es su ADN: traicionó primero al PRI, ahora se refugió en el Verde, aunque para ganar su distrito Morena lo arropó; entonces, ¿de qué se sorprenden? Si siembran vientos, seguro cosecharán tempestades.
Al caer el plan original, surge el Plan B como respuesta a la negativa. La idea es quitar privilegios a los demás, menos a los morenos, un juego de simulación. Cacarearon tanto esta acción de venganza, que ahora el PT ya de nuevo se rajó y no les quiere hacer el juego; está vendiendo caro su amor. Viendo que al Verde ya lo volvieron a enamorar, concediéndole “supuestas” gubernaturas, posiciones políticas. El punto medular donde no han querido torcer su brazo es sobre la revocación del mandato: no la quieren para el 2027, sino para el 2028, ya que sería concederle muchos privilegios a la Presidencia.
El senador Ricardo Anaya exhibió, desmenuzó el Plan B y dio cuenta de las malas intenciones, solo que la desesperación está haciendo que los morenos estén cometiendo muchos errores por la prisa en redactarlo y presentarlo. Presumen de un ahorro en los gastos de diputados locales y el número excesivo de regidores; que la austeridad también les caiga, pretenden disminuir el número de regidores en los ayuntamientos: 7 es el número mágico, buena propuesta para evitar figurines y vedettes mantenidos por el pueblo y que se sienten becados por tres años.
Además, se les debe exigir que se dediquen a trabajar de tiempo completo, ya que muchos tienen 2 o 3 trabajos o comisiones al mismo tiempo. Aquí el mundo gira al revés: 1,089 municipios del país tienen 5 regidores; en lugar de disminuir, aumentarán a 7. Entonces, ¿dónde está el ahorro? 56 tienen más de 7, una menudencia se ahorrará y aumentará considerablemente el gasto.
Estados como Yucatán, que tiene 106 municipios, se verán afectados con esta nueva reforma. Ya en febrero pasado el Congreso local aprobó el decreto del gobernador, mismo que se publicó la semana pasada en el Periódico Oficial, que fija el número de regidores por ayuntamiento debido a su población: 52 tendrán 5 (3 de mayoría relativa y 2 de oposición), 30 tendrán 8 (5 mayoría relativa y 3 oposición), 23 tendrán 11 (7 de mayoría relativa y 4 oposición); Mérida, por su peso político y por su número de habitantes, se quedará con 19 (11 mayoría relativa y 8 oposición). Imagínese esta postal: ¿cómo estarán en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Guerrero, el Estado de México? En serio que les gusta perder el tiempo y tirar puras cortinas de humo, ¿no lo cree usted?
Mejor seguiré caminando y cantando “A qué le tiras cuando sueñas mexicano, a hacerte rico en loterías de un millón o a esperar de nuevo la rifa del avión”…



