Las réplicas de la marcha… – Así nos vemos
21 Nov. 2025
Edgar Prz
En los últimos años, casi al final del sexenio de Andrés Manuel, se fueron incubando sentimientos de frustración, de desaliento, de desánimo, ante la inoperancia de muchas instituciones de gobierno. Todo podía ocultarse por el control de los medios de comunicación que ejercía el tabasqueño; eso atemperaba los ánimos, pero no los resolvía, simplemente los dejaba pasar. No quería que la fiesta se acabara en su capilla. El sabucán, como el apéndice, se fue llenando y ahora la gota que hizo rebosar el vaso fue el artero crimen de Carlos Manzo. Aquí podemos notar dos cosas: ni AMLO se ha ido del todo ni la Presidenta ejerce un verdadero control. Varios funcionarios de primer nivel acuerdan en Palenque y no en Palacio Nacional. Lo notamos con los líderes de las Cámaras; ellos son alfiles del juego político. Se comprobó con la iniciativa que castigaba el nepotismo: la no reelección fue aplazada hasta el 2030, no acataron la orden presidencial y evidenciaron qué teléfono contestan.
Claudia Sheinbaum está empezando a sentir lo brusco de la montura, lo difícil que es gobernar en solitario. Sus aliados, es cierto que los nombró, pero no le deben el favor, sino al Tlatoani. Por ello es urgente e indispensable que corte el cordón umbilical. Tiene que combatir con mayor energía las causas de la inconformidad social y tomar medidas estructurales para involucrar a todos en una sola línea de respuesta, que vaya estableciendo su forma personal de gobernar, que ponga en práctica su programa de gobierno y deje de ser el cabús del sexenio anterior, ya que en lo que va de su administración solamente está invirtiendo millonadas de dinero en las obras faraónicas heredadas. Tiene que actuar con cautela, con diplomacia, pero tiene que actuar; la opacidad y el silencio no son buenas compañeras.
Por su formación académica se presume que debe imponer su sello, su estilo, para marcar el rumbo de su gobierno. Si su afán es pasar a la historia, ya lo ha hecho por ser la primera mujer electa como Presidenta. ¿Y lo demás? ¿Cuándo empezará a caminar sola?
Está en un gran predicamento: se nota su falta de tablas políticas, de colmillo retorcido, de un poco de malicia, ya que el abuso en el uso del romanticismo no es recomendable. No puede seguir culpando al pasado. Llevan siete años en el gobierno federal, con un poder total para preferir combatir con argumentos que dar respuestas contundentes; para ocultar las cosas y no transparentarlas; para servirse y no servir. Es una lástima después de tantos años de luchar para acceder al poder y, cuando lo tienen, lo desperdician inmisericordemente. Dan la impresión de que se cansaron en la búsqueda, que su afán por gobernar solo era una ilusión efímera, que no tenía cimientos fuertes, que la responsabilidad les ha quedado muy grande.
El país, en estos siete años, se ha colocado al borde del abismo, hay muchos intereses afectados, el avispero está en ebullición, la gente está sufriendo con dureza y crueldad un verdadero martirio. Claudia deberá enderezar el rumbo, deberá desplegar nuevas banderas, donde la honestidad y la justicia sean los verdaderos alicientes de la transformación…
La Ixtup
Tulum sigue siendo noticia. Ahora el compromiso adquirido se ha cumplido: los accesos a la playa se han abierto y son gratuitos. El gobierno, en sus tres niveles, le cumplió a la gente; la demanda encabezada por el pueblo tuvo un final feliz. Las autoridades se sincronizaron con un mismo espíritu, con un mismo ideal, alentados por un pueblo que peleaba el reconocimiento de sus derechos. Hoy la victoria es de todos; ello demostró que, jugando en equipo, todos ganan, que Tulum es más grande que sus problemas.
Este aprendizaje marca un nuevo parteaguas en el trato con la autoridad y demostró que el artículo 115 es esencial, ya que faculta al municipio a velar porque se respete su criterio, y demostró que el “pueblo unido jamás será vencido”.
Los accesos a la playa son una realidad: es el camino para el disfrute de lo que la naturaleza nos obsequió y que la burocracia nos pretendía arrebatar. Que se escuche fuerte y lejos: Tulum es nuestro, Tulum es de todos.
Mejor seguiré caminando y cantando: “Los caminos de la vida no son como yo pensaba, como los imaginaba, no son como yo creía. Los caminos de la vida son muy difíciles de andarlos, difíciles de caminarlos y no encuentro la salida…”















