* La boxeadora mexicana intensifica su preparación con triple sesión diaria para disputar la competencia que reunirá a la élite nacional y será clave en el proceso rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Por Andrés Dávila
Diana Paloma Pérez Mejía tiene claro que el camino hacia Los Ángeles 2028 no se construye con un solo combate, sino con disciplina, constancia y una larga batalla por mantenerse entre las mejores del país.
La pugilista de la categoría Elite Femenil, peso pluma hasta 57 kilogramos, se encuentra en plena preparación para el Grand Prix Elite Oaxtepec 2026, que se realizará del 21 al 27 de septiembre en el Centro Vacacional IMSS Oaxtepec, Morelos, bajo la organización de la Federación Mexicana de Boxeo.
Para llegar en las mejores condiciones, Paloma entrena hasta en triple sesión diaria. Por las mañanas trabaja fuerza, resistencia y potencia; posteriormente realiza pista, con ejercicios de velocidad, resistencia o circuitos, mientras que por las tardes concentra su preparación en el aspecto técnico-táctico sobre el ring, costal y manoplas, todo bajo la planeación de su entrenador Eduardo Uriel Hernández Estrada.
“Estoy trabajando muy fuerte. También cuido mucho la recuperación, alimentación y descanso, porque será una semana completa de competencia de alto nivel”, explica la boxeadora.
Paloma llega con confianza en sus cuatro principales áreas. En lo técnico trabaja la efectividad de sus golpes, defensa y juego de piernas; tácticamente destaca su capacidad para leer y adaptarse a diferentes estilos. En lo físico asegura sentirse fuerte, con buena resistencia y recuperación entre rounds, mientras que psicológicamente se declara tranquila, enfocada y con una actitud competitiva al cien por ciento.
El Grand Prix será el primer gran filtro del ciclo olímpico. Participarán campeones nacionales, medallistas de Juegos Nacionales CONADE y boxeadores que ya han formado parte de selecciones nacionales.
El objetivo de Paloma es regresar al combinado mexicano. Después del Grand Prix vendrán el Nacional 2027, concentraciones, campamentos, torneos internacionales y los clasificatorios olímpicos.
“Nos fuimos por un momento, pero solo para regresar con más fuerza, más ganas y más fe”, afirma.
Actualmente representa a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), mientras que en el Nacional competirá representando a Tlaxcala, estado con el que conquistó el oro en el Festival Olímpico Elite de Boxeo, resultado que le abrió las puertas para representar a México en el Mundial Femenil de Serbia.
“Representar a DEFENSA y a Tlaxcala en un evento que define la base para Los Ángeles 2028 es un orgullo enorme. Voy con todo el compromiso, con la mente en hacer un gran papel y demostrar que quiero estar nuevamente en la Selección Nacional”, sentencia.
Para Diana Paloma Pérez Mejía, Oaxtepec no es una meta: es el primer campanazo de una pelea mucho más grande, la que busca llevarla nuevamente al escenario olímpico.
SUS INICIOS
Desde los 11 años, Diana se adentró en el mundo de los deportes de contacto gracias a su hermano, quien comenzó a practicar Lima Lama por recomendación de su madre. Lo que comenzó como una actividad para canalizar la energía de su hermano, pronto se convirtió en una pasión para ambos. A pesar de no obtener medalla en su primera competencia, Diana se prometió a sí misma entrenar más fuerte para hacer valer el esfuerzo de sus padres. A los 12 años, ganó su primer torneo y, con el tiempo, acumuló medio centenar de medallas y diplomas en nueve años de competencia.
Paralelamente, Diana exploró otras disciplinas deportivas. Se destacó en el fútbol, llegando a representar a su escuela en torneos estatales y nacionales, donde aprendió el valor del trabajo en equipo y la importancia de la disciplina. Sin embargo, su verdadera vocación la llevó a estudiar enfermería, combinando su pasión por el deporte con su deseo de ayudar a los demás.
Durante nueve años, Pérez Mejía se sumergió en el Lima Lama, donde alcanzó el grado de cinturón negro y obtuvo más de 50 campeonatos en diversas modalidades, incluyendo pelea continua, pelea por puntos y formas. Su talento le valió una beca de dos años otorgada por la CONADE tras proclamarse campeona nacional en los Juegos Populares. Además, logró tres cinturones nacionales en Full Contact, una de las disciplinas derivadas del Lima Lama.








