BEIJING.- El diamante, famoso por ser el material natural más duro del planeta, acaba de recibir un inesperado refuerzo: científicos chinos desarrollaron una versión que conserva su dureza, pero puede resistir hasta seis veces más antes de fracturarse.
El avance, publicado en Nature Synthesis, fue conseguido por investigadores del Instituto de Física de la Academia China de Ciencias y la Universidad Beihang. Su secreto consiste en introducir nanotubos de carbono de paredes múltiples entre los diminutos granos del diamante.
Estos tubos son miles de veces más delgados que un cabello humano, pero poseen una enorme resistencia. Al someter la mezcla a unos 2,000 grados Celsius y una presión equivalente a 150,000 veces la atmosférica, los investigadores consiguieron formar una estructura tridimensional en la que los nanotubos quedan unidos al diamante.
El resultado funciona de manera parecida al acero que refuerza el concreto. Cuando aparece una grieta, en lugar de avanzar rápidamente por el diamante, los nanotubos la desvían y obligan a seguir un recorrido más complicado, dificultando que el material termine quebrándose.
Las pruebas indicaron que el compuesto conserva una dureza de 91.6 gigapascales, prácticamente equivalente a la del diamante convencional, mientras que su resistencia a la fractura aumenta hasta seis veces. Los investigadores señalan que incluso supera a determinadas aleaciones de tungsteno utilizadas en aplicaciones militares.
Más allá de la curiosidad científica, el material podría tener aplicaciones en herramientas de corte, brocas para perforación profunda y componentes aeroespaciales. La idea es sencilla, aunque su fabricación sea extrema: conservar lo mejor del diamante y reducir su principal defecto, su fragilidad. (Con información de RT)

